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A puntito de sobrepasar las tres décadas de música, los daneses Pretty Maids editan este doceavo cd, “Motherland”.
Las pausas de tres o cuatro años que se han tomado entre disco y disco, muchas veces han hecho que nos pensáramos que se habían retirado, ya que, si entre la cantidad de cds que salen, te saltabas uno de ellos, te quedabas siete u otro años sin saber de ellos.
Una de las pocas bandas que jamás ha traicionado a su sonido original, característico desde la esa “Back to Back” que abría su primer cd, hasta la que cierra este nuevo disco… guitarras, voz, teclados, todo suena a Pretty Maids… pero sin haberse quedado estancados jamás.
Este nuevo “Motherland” no es ninguna excepción, sigue sonando a Pretty Maids, y da un pasito más en el camino a la evolución de la banda, en este caso, a buscar todavía más melodías, y bajar el nivel de agresividad de sus canciones, tanto a nivel musical, como a nivel vocal, con menos voces rotas de Ronnie Atkins.
Este cambio a menos agresividad ya lo pudimos intuir en ese fantástico “Pandemonium”, con temas estrella más tranquilitos y melódicos de lo normal como “Little Drops of Heaven”, y por ese camino han seguido. En ese “Pandemonium” predominaban todavía los temas más cañeros sobre los melódicos, en este “Motherland” la proporción se invierte.
Llevan treinta años sin defraudarnos, y después de ese genial cd con trabalenguas como título “Anything Worth Doing is Worth Overdoing”, sabemos que los cds hay que escuchárselos un par de veces, en esa segunda escucha te empiezan a enganchar dos, tres canciones… luego cuatro, cinco… y hasta llegar al disco entero.
La calidad está ahí, los buenos temas, también. Ahora es cosa de cada uno que le guste más la variedad del “Pandemonium”, lo directo que fue el “Planet Panic” o lo melódico de este “Motherland”, pero Pretty Maids llevan más de 20 años sin saber lo que es hacer un disco “regular”, y este no es ninguna excepción.

Lluís