Viernes 13, ya puede cruzare ante su camino un rebaño de gatos negros radioactivos que acaban de llegar de reventar la galería de los espejos del palacio de Versalles mientras iban vertiendo saleros alegremente, que la gente del Astella Rock no es supersticiosa y continúa en pie dando un espacio a los grupos de casa para que el público de Girona les pueda disfrutar. En esta ocasión también se celebraba el final de temporada oficial de este festival con dos grupos de Girona City como son Hard Buds y Rocksord.

Rocksord fueron los encargados de realizar la poco agradecida tarea de abrir el concierto. La gente fue entrando en la sala en cuentagotas y con una actitud en general bastante fría, quizá debido al estrepitoso e histórico naufragio que estaba sufriendo “la furia”, ah no, que ahora se llama “la roja”. En cualquier caso Rocksord, poco a poco, fueron encontrando su espacio y desde la mesa se les fue mejorando el sonido, cosa que propició que la gente pudiera disfrutar de su Rock/Metal moderno, con temas protagonizados por buenos riffs y que tenían bastante Groove, elemento que ayudaba a despertar poco a poco al público. Su set list estuvo protagonizado por “Laberint”, su único álbum editado hasta el momento, con buenos temas como “1936”, canción que contaba con una intro que a punto estuvo de hacernos huir de la sala en estampida. El resto de tiempo lo aprovecharon para realizar un par de versiones, una de los canadienses Nickelback y la que sirvió para concluir el concierto, que sin ser demasiado conocedor de la discografía de Rage Against The Machine, me pareció que era un midley de esta banda californiana. Interesante banda, aunque la sensación después del concierto es que podrían crecer mucho más otorgando más protagonismo a la capacidad técnica de su guitarra David Fernández, que puede que con un acompañante a las seis cuerdas se sintiera más liberado para enriquecer mucho más los temas.

Buena parte del público asistente al concierto éramos conscientes que Hard Buds estrenaban videoclip de su tema “Play Or Die”, pero con el calor y las ganas de fumar a muchos nos pilló despistados en el corral. Los gritos desde dentro la sala avisando que la cosa ya empezaba nos permitieron reaccionar a tiempo. Este no era un concierto cualquiera para los Buds, esta gente llevaba muchos meses tocando casi sin pausa por buena parte de la geografía catalana, sur de Francia y algunos puntos de España, y este Astella les permitía volver a compartir espacio con su gente, el público de casa. Al momento de empezar el concierto la sala ya presentaba un mejor aspecto, entre eso y la cerveza el caldo de cultivo ya estaba preparado para iniciar el show. Los Buds empezaron en cuarta velocidad, poniendo actitud pero un poco a la expectativa de la reacción del público y con un Robert al que se le notaba reservándose un poco a las voces, contención que duró muy pocos minutos. Los amigos, conocidos y caras nuevas notaron enseguida el crecimiento que ha experimentado este grupo a base de patearse quilómetros con la furgoneta, realizando un trabajo de hormiga, bueno, en este caso de hormiga atómica, que ha terminado dando sus frutos. Su Hard Rock de corte clásico conectó muy bien con la gente y puso en evidencia que su disco “Play Or Die” ya no hace justicia a la banda. Si a todos estos elementos le añadimos el hecho que Hard Buds, que son perros viejos, saben perfectamente lo gorilas que nos ponemos todos cuando escuchamos el “Ace Of Spades” de Motörhead, que fue la versión con la que concluyeron su actuación, sólo les falto que se les hiciera entrega de las llaves de la Mirona como nuevos amos de la sala.

Ivan Cateura