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Podemos hallar un importante paralelismo en las trayectorias de los dos grupos más icónicos de Atenas, Septicflesh y Rotting Christ. Cada uno ha seguido su camino, ha vivido sus experiencias y ha tenido sus momentos más inspirados y más flojos, pero entre ambos se puede trazar una línea paralela. Una línea que les lleva en un primer momento a explorar el Metal extremo sin posicionarse dentro de una determinada etiqueta, mezclando todo eso con una sobria dosis de Gothic Metal, un poco al estilo Paradise Lost. El tiempo ha mantenido sus caminos cercanos, cada uno con sus particularidades y su cosmovisión, y en su última etapa han vuelto a confluir en el ánimo de experimentar con el mundo de los samplers y la orquestación para envolver su música con numerosas capas adicionales.

Este nuevo ánimo experimental en la mentalidad de Septicflesh se puede situar justo en “Communion”, su disco de retorno después de una breve retirada a sus cuarteles de invierno. Lo que ha hecho Septicflesh desde “Communion” hasta este nuevo “Titan” es apostar decididamente por las orquestaciones cada vez más hollywoodienses. En este nuevo álbum podemos hallar despiadados ataques de vientos, percusiones marciales, coros dramáticos, secciones de cuerda frenéticos… el conjunto realmente consigue ponerte la piel de gallina en muchos momentos. En este sentido Septicflesh se ha acercado mucho a la época más sinfónica de Dimmu Borgir, aunque en su vertiente más furiosa también emanan cierto aire a los últimos Behemoth. Los más escépticos pueden recurrir a temas como “Ground Zero” o “Burn” que nos enseñan una versión un poco más “desnuda” de la banda, y que muestran que los samplers y orquestaciones no esconden ninguna carencia musical por parte de la banda.

Para quien busque diversión instantánea, brutal y a la vez espectacular tiene en “Titan” uno de los mejores trabajos de los que llevamos de año.

Ivan Cateura