Cuando un grupo edita 2 discos en 2 años, o están cargados de buenas ideas que no pueden esperar a salir a la luz, o se han desecho del filtro que decide el nivel de una canción para tener el derecho de ser grabada y formar parte de un disco. Cuando el grupo edita 4 discos en 4 años, creo que casi sin duda a equivocarnos seríamos capaces de coincidir en que se ha perdido todo tipo de norte musical y el naufragio es total y prácticamente definitivo.

Teníamos a los americanos Linkin Park algo abandonados ya que desde hace años no nos sorprenden con nada que no sea algo pasable a lo sumo. De hecho, en los últimos años, no recuerdo nada de Linkin Park que me haya llamado la atención y tras 3 bodrios en 3 años ya los había dado por perdidos. Pero este “The Hunting Party” es como un salvados por la campana. No sé si se han equivocado, si es una declaración de intenciones, si es una intentona a la desesperada o si en realidad no son ellos y alguien les ha echado una mano en la creación y elaboración del álbum, pero la verdad es que me ha llamado y mucho la atención. No es un “Meteora”. Tampoco creo que pretenda serlo. Sí que es una regresión al sonido de su mejor época pero con corte actual, más moderno, más crudo seguramente. “The hunting Party” es una mezcla de lo que fue y de lo que podría haber sido Linkin Park de haber seguido el camino correcto en los últimos años.

“Keys To The Kingdom”, “All For Nothing” y “Guilty All The Same” son 3 trallazos para empezar sin contemplaciones, para a continuación alternar entre temas más rápidos, más lentos, más melódicos, más currados, más simples. Tal vez un par o tres de cortes serían prescindibles, así como algunas (o todas) las colaboraciones del disco, pero el conjunto de “The hunting Party” es un grito a la esperanza de Linkin Park, un grito con mala leche, un grito hecho con toda la furia y energía de unos músicos cercanos a los 40 y que demuestran que la edad no es siempre un impedimento para seguir el camino adecuado.

Sergi