cover

Esto es como los deportes (iba a poner como el fútbol, pero las chicas hubieran dejado de leer), hay equipos de primera, que en algún momento encuentran el equipo perfecto y la forma de jugar que más les conviene y, aunque no sean los reyes de la categoría, llegan a terminar la temporada en los primeros puestos, aunque sea sacrificando parte de su ideología o método de juego.

Eso les sucedió a Tristania en su momento con el “World of Glass”, para mí, su mejor trabajo, pero cuya línea musical no convencía la de uno de sus mejores jugadores, Morten Veland, que decidió irse y crear el segundo equipo de la ciudad, Sirenia, y así andar rivalizando y compitiendo hasta la saciedad.

La cosa es que esas diferencias musicales se quedaron en nada, a medida que Sirenia y Tristania iban componiendo trabajos, nos dábamos cuenta que la diferencia entre ambas bandas era poquísima, sustituyendo esas diferencias por, cada vez más, paralelismos que equiparaban a ambas bandas. Llegaron a cambiar la vocalista femenina casi a la vez, y ambas bandas noruegas se fueron al Mediterráneo a buscarlas, Tristania a Grecia, Sirenia a España.

Aunque se habían ido alternando, unos años el mejor equipo era Sirenia, y otros eran Tristania, desde el doble cambio de las féminas, Sirenia pasó a tomar la iniciativa. El segundo equipo pasaba a ofuscar al rival de toda la vida.

¡Bien, bien, nuestro equipo es mejor! Pero… ¿mejor que qué? Todos estos años, compitiendo entre ellos, han olvidado que hay muchísimos más equipos ahí fuera, y parte de ellos con mucha calidad, talento tanto individual como de grupo, y frescura. Tanto que, sin darse cuenta, Sirenia y Tristania están en segunda división, y no precisamente en posiciones de ascenso.

No creo que tengan equipo como para volver a primera división, pero hay algo más preocupante, después de sacar este “The Seventh Life Path” y volver a comprobar que sí, tienen un par de singles más o menos buenos, pero el resto es aburrido y repetitivo, te das cuenta que el entrenador ya no vale, sus ideas son anticuadas y no son capaces de adaptarse a la forma de jugar de la actualidad. Y eso lleva a que sea un equipo con la mirada ya no en sacar un buen disco, si no en no desaparecer o ir a parar a las categorías regionales.

Lluís