Nunca había tenido el honor de ver un directo de Nickelback, una de las mayores bandas de Rock de la historia. Que su mercado no sea importante en España y que eso haga que no hayan pisado nuestras tierras en toda su carrera podría ser sin duda un factor que no ayudara a facilitar las cosas. Si ellos no vienen a mi iré yo a ellos. Así que cogí un mapa y seleccioné un destino: Budapest. Y allí estaba yo. Y allí no estuvieron ellos. El anuncio de la operación de las cuerdas vocales del vocalista y líder de la banda Chad Kroeger fue acompañado de la cancelación de la gira europea que debía tener lugar el pasado año 2015.

Pero un año después, la banda canadiense anunciaba su vuelta a la carretera y el inicio de su tour europeo en Helsinki. ¿Y me dije… un fin de semana en Helsinki… por qué no? Y allí estaba yo. Y allí estuvieron ellos, esta vez sí.

A las 18:30h estaba fijada la apertura de puertas, y en contra de lo esperado, no había una gran avalancha de gente haciendo cola desesperadamente, o gente nerviosa o escandalosa para entrar. Todo estaba en una atípica calma. Era evidente que estábamos en un país completamente diferente a nivel cultural. La entrada fue ordenada y con el mismo sigilo y una vez en el interior cada uno iba ubicándose en sus localidades esperando la actuación de los también canadienses Monster Truck.

Y cuando salieron lo hicieron con contundencia. Monster Truck son una banda de Hard Rock de perfil más bien sureño con un par de discos en el mercado. Telonear por Europa a Nickelback les dará sin duda bombo y platillo para ser conocidos de verdad y la verdad es que con su actitud sobre el escenario y su música conseguirán nuevos adeptos, sin ninguna duda. Mi crítica hacia ellos… tal vez tendría 2, que de alguna manera podrían ir ligados. Como he comentado anteriormente, Monster Truck practican un Hard Rock más bien sureño, con una clara influencia y base a Black Sabbath. Por tanto, ritmos pesados, medios tiempos cargados y monótonos, que parecen que vayan a arrancar pero que finalmente se quedan en el intento. Con esta premisa es fácil entender que un abuso de estos temas en directo acaban convirtiendo un concierto en algo un poco monótono y pesado. Si a eso le sumamos que el público del Hartwall Arena no parecía acabar de arrancar, nos encontrábamos allí presenciando una potente actuación (al principio), correcta actuación (por la mitad) y pesada actuación (al final). Pero bueno, como amenizadores de la espera, Monster Truck cumplieron con su cometido.

Normalmente, al menos por nuestro país, la gente solemos aprovechar el precio de la entrada para tragarnos todo lo que nos echen, ya sea en esperado cabeza de cartel, o el desconocido y probablemente poco prometedor (o prometedores) telonero (o teloneros). Y cuando el precio de una entrada no está en ningún caso por debajo de los 67€ pues con más motivo. Pero Helsinki seguía sorprendiéndome en ese sentido. Tras la actuación de los Monster Truck no parecía verse mucho movimiento en el pabellón, dando una imagen de más bien medio vacío que medio lleno. Y no fue hasta justo empezar los primeros acordes de la banda de Chad Kroeger que no se llegó a observar el lleno esperado en la sala. Eso sí, prácticamente sin inmutarse. Y es que pude comprobar que existe un público más frío que el que asiduamente acude al Camp Nou, aunque parezca difícil de creer.

Aclararé antes de continuar que en líneas generales el concierto de Nickelback fue un buen concierto. Incluso va… un muy buen concierto. Era muy esperado por mi ya que la banda canadiense era de las pocas grandes bandas que me quedaban por ver en directo. Y lo pasé bien. Y disfruté con temas como con el que abrieron su actuación, “Edge Of Revolution”, y con otros grandes temas como “Too Bad”, “Animals”, “Fight For All The Wrong Reasons”, “Hero”, “Rockstar” y “How You Remind Me”, por elegir algunos de los más conocidos y grandes clásicos. Me lo pasé también muy bien cuando Chad hizo subir al escenario a una fan para cantar a dúo con él “Rockstar”. Un detallazo, algo que ella sin duda nunca olvidará. Me divertí mucho también con las constantes charlas de Chad con miembros de su grupo, con el público, chistes, bromas… en definitiva, muy buen rollo. El sonido casi perfecto (falló un poco en “Photograph”) y el juego de luces, digno de una gran banda como sin duda es Nickelback.

Una vez aclarado que el concierto fue un buen concierto, y enumeradas todas las cosas positivas que nos aportó, procederé a enunciar las cosas negativas o por lo menos no tan positivas.

  • 100 minutos de actuación. ¿En serio? Poco más de una hora y media, bis inclusive, teniendo en cuenta que como he comentado en el apartado de “positivos”, Chad Kroeger se pegó un hinchón de charlar y charlar entre canción y canción, por lo que entre pitos y flautas, podríamos decir que efectivo de música tuvimos hora y media.
  • “No Fixed Address”, es decir su último trabajo de estudio, es, como parece lógico, el disco que venían a presentarnos. De acuerdo que vio la luz hace 2 años y que la gira de su presentación debía ser el pasado año, pero esa gira no existió, por lo que el disco no fue presentado, por lo que en esta gira, solamente tocar una canción y concretamente la primera del concierto… no suena mucho a querer presentar mucho su último disco de estudio, ¿no?
  • Hasta 3 versiones nos llegaron a interpretar. De los 18 temas que desgranaron, 3 fueron versiones, una de ellas, “Everlong” de Foo Fighters. ¿Pero qué necesidad hay que una banda de las dimensiones de Nickelback deba recurrir a tanta versión y alguna de cierta banda de actualidad?

Como veis, cosas positivas y cosas negativas, o más que negativas, difíciles de comprender, al menos para mí. Sí, es cierto que este era la primera actuación de Chad Kroeger en un año, y que se tenía que ir con cuidado de no castigar la voz a la primera de cambio (reconocer que vocalmente, Chad estuvo impecable y nadie hubiera sospechado ningún tipo de problema vocal relativamente reciente). Y sí, es cierto que el público finés no parecía reaccionar a ningún estímulo sonoro ni visual. Si el público no se muestra caliente, animado, enérgico y predispuesto a enloquecer, el ambiente se vuelve raro y todo y todos acaban contagiados. Pero ¿fue el público el motivo de la aparición de los puntos negativos? Tengo mis dudas.

Aunque parezca que lo negativo se superpuso a lo positivo, tal y como ya he dicho anteriormente, Nickelback nos ofrecieron un buen concierto de Rock, que disfrutamos sin ninguna duda. Pero podría haber estado mejor, y por qué no mucho mejor.

Sergi