El saben aquel que diu que es un tío que se va de putas por primera vez en su vida, y al llegar se le acerca una chica ofreciéndole sus servicios, ante lo que él pregunta, “¿Y cuánto cuesta?”, respondiéndole la susodicha señorita de la noche: “Depende del tiempo”, ante lo cual, el novato en intercambios de fluidos bajo el tutelaje del capitalismo, contesta: “Pongamos que llueve”.

Pues bien, teniendo esto en mente y sabiendo que nos cuesta poco relacionar grupos de rock/metal alternativo con alcohol, drogas y putas… vamos a hablar del nuevo disco de los Nonpoint, que no serán californianos, pero sí que residen en la otra región americana que dispone de lo anteriormente comentado, además de palmeras y de un Hollywood, esto es, Miami.

Y, el disco, ¿qué tal? Pues bien, depende del tiempo, en este caso, del tiempo que tengas para perder si es que no tienes a mano lo que ellos para darse a los placeres de la vida a los que parece ser que se han acabado dando. Es incomprensible como, tras 20 años siguiendo una línea bien clara de trabajos buenos o muy buenos, van… y editan esto.

Intentos de rapeo más propios de un pato atiborrado de maíz, a punto de que le explote el hígado y puedan hacer paté con él, justo en el momento de cortarle el cuello… eso vendrían a ser los dos primeros tracks enteros y buena parte del resto del disco.

Hace diez años decíamos de ellos que eran unos de los estandartes del metal alternativo sin estridencias, y hubieran cumplido diez años más si no hubieran editado este “X”, con estribillos que parecen salidos de una banda de principiantes (tanto escribiendo canciones como tomando estupefacientes).

Lo sigo escuchando y sigo sin entender como de discos que te tragabas del tirón, de donde destacabas dos o tres singles, pero que el resto los acompañaba muy bien, pasamos a un disco de donde podríamos salvar “Crashing” si no cansara tanto ya tras el primer estribillo, “Pasive/Agresive” si tras esa especie de cruce entre recitar y rapear tan rara, la parte melódica subiera el ritmo en lugar de cargárselo por completo, o “Position One”, una de las pocas que Elias intenta cantar en lugar de recitar, pero a la que le falta un hervor. Desastre absoluto de disco.

Lluís