Resultat d'imatges de slash living the dream

Cuando tu marca favorita de cerveza anuncia el nuevo producto que sacará a la venta no puedes evitar sentir la curiosidad. ¿Cómo sabrá la nueva cerveza? ¿Será tostada o será más bien Lager? ¿Quizá apostarán por una IPA? ¿Mezclarán conceptos y habrá tan de todo un poco que será muy difícil definir? Aunque hace unos años me pasaba más, de vez en cuando con marcas de cerveza en concreto, todavía hoy siento esa curiosidad e incluso a veces necesidad de catarla y ver si puede convertirse en mi nuevo vicio.

Finalmente ha llegado a mis manos la nueva cerveza que estaba esperando. Últimamente la marca aparece bastante en primera línea de la información musical ya que está activa promocionándose por todo el mundo. Internet, Twitter, Instagram, giras… Su aspecto inicial es más bien decepcionante. Sí que es cierto que nunca han apostado por una gran etiqueta con dibujos o imágenes complejos o al menos sugerentes, pero siempre tienes aquella esperanza del cambio… a bien. Pues no, desde luego no compraría el producto por su etiqueta.

La abro y la huelo. No está mal, al menos parece que la esencia será la esperada, no habrá grandes cambios ni paranoias. Desde luego no será compleja.

Finalmente la bebo. Un primer sorbo relativamente prometedor, más de deseo que de realidad, también hay que decirlo, pero prometedor, al fin y al cabo. Otro sorbo y luego otro y otro hasta acabarla. Bueno… pues ya está, ya la hemos probado. Y ¿qué queréis que os diga? Pues después de tanta espera me siento más bien indiferente. Abriré otra. Me beberé una tercera. Y así he seguido hasta que he empezado a pillarle el truquillo, un truquillo que incluso llega a apetecer durante la primera mitad de la botella pero que pierde interés en la segunda mitad.

“Living The Dream” no es la novedad que esperaba. Te acaba gustando porque al fin y al cabo te gusta la cerveza y en concreto esa marca. Tiene que ser muy mala para que no quiera volver a probarla. Pero no tiene nada especial, no hay notas de cata originales o especiales, ningún giro sensorial, ninguna mezcla loca o arriesgada con los lúpulos… En resumen, unos primeros sorbos que con el tiempo he acabado disfrutando ya que al menos contienen la esencia que esperaba y poco más que el espíritu de la cerveza y la marca en el resto de la botella.

Sergi