Electric Mary cumplen 15 años ya dentro del mundo del rock setentero (nota aclaratoria para los milenials: el rock setentero, por mucho que sea una moda actual, saca su nombre del hecho que empezó a hacerse en los años 70, hace unos 50 de eso, o sea que vuestros abuelos ya lo escuchaban y a alguno de vuestros padres los engendraron con esta música de fondo).

Pero Electric Mary no es ninguna moda, son una banda que van haciendo con calma, ya que tardan de 3 a 8 años en sacar disco, cosa que por un lado hace que sus fans más acérrimos no los puedan disfrutar asiduamente, pero, por otro, que no sea un grupo que tienda a repetirse ni a hacerse pesado.

Y me atreveré a decir que la espera ha valido la pena, ya que seguramente se trata este “Mother” del mejor disco de la banda y el que más emociones provoca al oyente, que es mucho decir con el buen nivel que habían demostrado estos australianos hasta el momento.

Pero hasta este disco, yo los escuchaba y pensaba en ellos como una versión más joven de unos Tesla, tanto por la voz de Rusty como por la música. No es que en este disco hayan cambiado radicalmente de estilo, todo lo contrario, se han afianzado en él, que sigue recordándonos a Tesla, pero, por contra, las canciones son capaces de transportarte bastante más allá y no hacernos pensar en el parecido.

Fans de lo viejuno: ahora que las bandas clásicas como, por poner un ejemplo así como al azar, Tesla, o las más jóvenes que recuperaron el gusto por lo setentero de calidad como Rival Sons o Black Stone Cherry están todos sacando cositas calmaditas, buenas, pero pausadas, Electric Mary nos presentan un discazo cañero de principio a fin.

Lluís