¿Sabéis el juego es de “Sabes que estás viejo cuando…”? No sé, cuando te sorprendes caminando por la calle con las manos cogidas a la espalda, o cuando tienes una bolsa llamada “la bolsa de las bolsas” bajo el fregadero… ¿Sí? ¿Ya?

Bien, juguemos un poco a eso:

Sabes que estás viejo cuando… escuchas el nombre de Ripper Owens y lo primero que te viene a la cabeza es cuando se estrenó con Iced Earth (hace 15 años).

Sabes que estás viejo cuando… por fin reconoces que lo último bueno de Judas Priest fue el Jugulator con Ripper Owens (y de eso hace ya 22 años).

Sabes que Ripper Owens está viejo cuando… se rejunta con músicos viejunos de Alice Cooper, Whitesnake, Kingdom Come, etc… y esta vez no parece el jovencito del grupo… ni por asomo.

Pues bien, enésimo proyecto de Ripper Owens tras Seattle, Soulbender, Trinity, su paso por Yngwie J. Malmsteen, Beyond Fear, Charred Walls of the Damned, Spirits of Fire, the Three Tremors, Tim Ripper Owens o Tourniquet entre otros, intentando recuperar esa fama que tuvo en su momento.

¿Os acordáis vosotros cuándo pasamos de decir “hostis, un nuevo cd con Ripper Owens, a ver qué tal está” a “mierda, otra vez Ripper Owens, qué pesao el tío”? Porque yo no… sospecho que fue tras la escucha de 5 o 6 de esos distintos proyectos insulsos, pero no sabría contextualizarlo.

Pues bien, nuevo proyecto, esta vez de hard rock clasicón, como los músicos a los que ha fichado. Lo que no ha cambiado es un single potable, “The Way”, y el resto del disco insulso a más no poder y absolutamente prescindible, como con todos sus otros proyectos.

Lluís