Tercer disco ya de estos freaks de Nueva Jersey… y por freaks, entendemos a colgados con talento, en este caso, musical.

Sus fans les adoran y se están convirtiendo en un fenómeno de banda de culto con su rock-metal-prog-jazz-crossover, aunque ellos difieran ligeramente de esa etiqueta y se presenten como un grupo que hace “Post Genre Sweet Potato Polka”.

Si veis sus vídeos, ni que sean los lyric vídeos que, en teoría, no deberían ser nada especial, os encontraréis con una gente que está “más pallá que pacá” a nivel mental, pero que seguramente podríamos incluir bajo la etiqueta de “genios locos”.

Para mi gusto, le falta un poquito de potencia al disco, y, al final, escuchándolo todo del tirón, también se me hace algo monótono. Pero, y a pesar de eso, reconozco que, bajo el aspecto de un grupo de hooligans en plena resaca, son unos monstruos de la composición, sabiendo encajar piezas muy distintas de estilos totalmente dispares.

Seguramente el que el jazz sea el hilo conductor es lo que les priva de esa posibilidad de sonar más potentes, pero también les da ese sonido locamente distintivo sobre el que edifican sus canciones.

No gustará a los fans de lo más clásico y true, sea por el lado del hard rock o el heavy metal, sea por la banda de lo más extremo, pero gustará, o, como mínimo hará que levantes una ceja y mires qué está sonando si eres un poquito más abierto de mente.

Supongo que sus fans volverán a darle la máxima puntuación a este nuevo disco, yo no les daría tanto, pero sí un buen notable por frescura, imaginación y descaro.

Lluís