No soy un gran seguidor de la banda, a mis cuarenta y tantos… les seguí en los 80 y, como a todo aquel que tuviera un mínimo buen gusto por el rock, pues me gustaron, y mucho. Pero no es culpa mía, es suya, ya que después del Slip of the Tongue, pasaron 8 años hasta el Restless Heart, cuando ya nos habíamos olvidado de ellos, vuelven con un disco… psé, como para definirlo asín, en plan técnico.

Todavía más espera, 11 años, pero el mismo resultado tuvimos con el Good to Be Bad, así que, tras 20 años con dos discos pasables, que no los siga es más culpa suya que mía.

Los siguientes discos, Forevermore y The Purple Album, para mí, junto al Good to Be Bad, son de lo peor que han editado nunca y, directamente, los considero discos malos.

Este Flesh & Blood, por el contrario, y aunque no me convence demasiado, tiene más ritmo, más variedad en los temas y, sobre todo, más trabajo y gracia en ellos, no solo decir “mira, triqui trá triqui trá durante la canción, y luego una frase pegajosa en el estribillo que repetiremos 6 veces seguidas” que es el resumen de sus últimos 30 años de discos.

Joder, que hasta Coverdale suena a más joven y cantando con una pasión que no le recordábamos de hace décadas… Pero me falta un poquitín de gancho ahí y, en contra de lo que digo siempre que si hubieran escuchado al productor para darles unos toquecillos aquí y allá, las canciones engancharían más, me parece que este es el caso contrario.

De la forma en que Good to See You Again abre el disco, así potente e inspirada, me parece que lo que no acaba de cuajar es la post-producción, muchos coros que no tienen razón de ser, pistas de más de guitarras y de voces que solo enguarran la canción sin aportarle nada…

No me ha acabado de gustar el disco, pero, de conocer a mis hijos… estos ya no porque estarían viejos para el rock, pero me podría llevar a sus (¿mis?) nietos a un concierto de Whitesnake y, si David Coverdale tiene un buen día, no pasar vergüenza ajena con estos temas.

Lluís