Aparecieron de la nada, y casi que en la nada a nivel metálico, en Hungría, en 2012 como Leander, y ese gran disco de debut llamado Szívidomár que luego pasarían al inglés.

Ahí los músicos se quejaron y le dijeron al vocalista, Leander Köteles, que quizás el nombre del grupo era así como egocéntrico… y sacaron su segundo disco, Öngyötrő, ya como Leander Rising, que les confirmaba como una banda a tener muy en cuenta dentro del death más melódico.

El resto de la banda empezó a sospechar que lo de “Leander Rising” casi que también era por el nombre del Sr. Köteles, volvieron a revolucionarse y, ya en 2016, apareció ese fantástico Túlélő, pero esta vez ya con un nombre más inclusivo para toda la banda, como era Leander Kills.

Sin dar tiempo a otra revolución de los músicos, en 2017 aparecía ese Élet a halál előtt que tan mal sabor de boca nos dejó, siendo un disco insulso y lineal, que pasó por nuestros reproductores con más pena que gloria.

Ahora tenemos este nuevo Luxusnyomor, otra vez como Leander Kills, y, de nuevo, otra decepción musical, ya que, no pudiendo ser tan malo como su predecesor, este tiene alguna canción que nos hace levantar las antenas, hasta que descubrimos que es porque hay melodías o estribillos copiados del Túlélő y que por eso nos dicen algo. Un poco como hacen Metallica y tantos otros, de recuperar sonidos del pasado plagiándose a ellos mismos, pero sin tener una carrera lo suficientemente longeva como para haberse consagrado antes.

Ya lo advertí con su anterior trabajo… solo han sacado discos malos cuando han repetido con el nombre de la banda… ideas que les doy así de gratis, “Leander goes to the zoo”, “Leander has an imaginary friend who whispers him in the ear to kill vegans”, “Leander has a new kittie cat and a youtube canal for her”…

Lluís