Del 7 al 10 de agosto, ha tenido lugar en la fortaleza Josefov de la República Checa el festival Brutal Assault. Puede parecer un festival de estos nuevos que se han subido al carro de festis metaleros,  pero no es así, ya que van por la edición 24. Como su nombre indica, los sonidos que se pueden escuchar son  más brutales que en otros festivales, es decir: no hay hard rock, power metal o heavy clásico. Del resto se puede escuchar prácticamente de todo repartido en 4 escenarios, dos principales, una carpa con el escenario bajo (y con la altura que se gastan por esos lares, era difícil ver nada si no te acercabas) y otro escenario más txiki en un recoveco de la fortaleza que recordaba a un gaztetxe.  

Llegamos el día anterior bastante más tarde de lo esperado, debido a un accidente del tren en el que viajábamos desde Praga, que tuvo que ser evacuado por los bomberos. Esto hizo que no pudiéramos disfrutar ese día de la buenísima cerveza checa.

Desde la web oficial daban la opción de enviar la pulsera para entrar al recinto a tu domicilio por solo 5 euros por envío, no por pulsera. De esta manera el primer día apenas hubo colas, solo las lógicas en las casetas para cargar las pulseras con coronas y poder comprar comida o bebida.

7 de agosto

Una vez solventada la primera duda del día, qué cerveza escoger, nos dirigimos al escenario Sea Shepherd  para ver a Toska. El progressive de los británicos estuvo correcto, aunque no creo que su público sea el de este festival. Pasamos al escenario de al lado, llamado Jägermeister, para ver a Crossfaith. Los de Osaka salieron dispuestos a reventar el Brutal Assault y con su fuerza y energía consiguieron que los más escépticos se rindieran ante su metalcore/metal industrial que sonó perfecto. Destacó en su setlist Jägerbomb.

Volvimos al SS para ver a Voivod. El thrash de los canadienses se me antojó demasiado tranquilo después de la energía de los japoneses, esto, unido a que el sonido era regular, decidimos que era un buen momento para degustar otra cerveza checa, esta vez una oscura de nombre impronunciable.

De nuevo pasamos al JM para ver a los finlandeses Ensiferum. Para lo serios y fríos que suelen ser, Petri Lindroos frontman de la banda dio muestras de estar pasándoselo muy bien. Igual tuvo algo que ver que al comienzo de In My Sword I Trust, un montón de gente realizó un sailing mosh al más puro estilo trainera.

Sin casi tiempo para rellenar nuestros vasos de medio litro, volvimos al SS donde nos esperaba el death metal melódico de los suecos Soilwork. Björn Strid estuvo casi perfecto a las voces ya que se le escapó algún que otro gallo. Empezaron con Arrival de su nuevo álbum Verkligheten para continuar con Like The Average Stalker, una de las más coreadas así como Stabbing the Drama. Terminaron como empezaron, es decir con otro tema de su nuevo álbum, Stålfågel. 

Turno de los ucranianos Jinger en el JM. Tenía muchas ganas de verles porque me habían hablado muy bien de sus directos y no me defraudaron. Al principio la batería estaba muy alta pero, una vez solucionado, sonaron muy bien, especialmente el bajo. Tatiana Shmaylyuk es pura dinamita, no para un segundo y combina a la perfección voces claras y guturales.

Parada para cenar y descubrir otras barras con cervezas que todavía no habíamos catado. Una vez rellenado nuestro vaso, nos dispusimos a coger un buen sitio para ver a Parkway Drive. El reconocimiento de los australianos va aumentando a pasos agigantados, tal vez por sus directos, por su metalcore, por el carisma de su frontman Winston McCall o por todo junto. Siempre sorprenden con algo diferente, esta vez la forma de aparecer en el escenario fue por un lateral andando entre el público, flanqueados por 4 enmascarados con antorchas, algo que sorprendió a muchísima gente que tuvo la suerte de poder verlos subir al escenario desde el público. Arrancaron con Wishing Wells, para seguir con Prey, Vice Grip, Karma, Cemetery Bloom, The Void, Dedicated, Writings on the Wall, Shadow Boxing, estas dos últimas  con un cuarteto de cuerdas subidos a unas plataformas, la siguiente fue Wild Eyes, para terminar con las buenísimas Crushed y Bottom Feeder. Todo ello aderezado con luces espectaculares, pirotecnia y llamaradas que salían incluso de los laterales del escenario. En Crushed hubo llamaradas gigantes escupidas desde encima de los dos escenarios que iluminaron el cielo de Josejov. Concierto Brutal como no podía ser de otra manera.

En la siguiente franja horaria se solapaban dos bandas que queríamos ver, Kadavar e Hypocrisy, la solución para no sacrificar ninguna de las dos, fue ver mitad de cada concierto. Estrenamos la carpa llamada Obscure con Kadavar.  Mucha energía la de estos 3 alemanes que con su stoner nos hicieron retroceder en el tiempo unas cuantas décadas. Sonaron muy bien. Siempre es un placer ver a Peter Tägtgren ya sea con Pain o con Hypocrisy. Llegamos cuando estaba sonando Eraser, disfruté mucho con Fire in the Sky y la elegida para el bis fue Roswell 47. Destacar la iluminación que a veces dejaba a la banda en penumbra.

8 de agosto

Una vez probadas todas las cervezas que nos ofrecía el festival, nos acercamos a la primera barra  para elegir las que más nos gustaron, sin olvidar que, si bebes como un animal, no disfrutas del festival. Arrancamos a las 11.30h en el SS con Jungle Rot. Poca gente disfrutamos de su death metal que tuvo el volumen un poco bajo.

Sin apenas movernos pasamos al escenario de al lado para ver el thrash maorí de los jovencísimos Alien Weaponry. Fusionan su cultura y lengua Te Reo Māori con el thrash metal de una forma nueva e inigualable. Su inspiración principal es la historia de la cultura maorí, por lo que no nos sorprendió que comenzaran con un Haka realizado por el batería. A partir de ese momento, no pudimos dejar de prestar atención a lo que sucedía en el escenario.

Era el turno de los suecos Diablo Swing Orquestra que fusionan metal, swing y ópera. Había trompeta, chelo y teclado, muy curioso y con mucho swing. Bien para escuchar de fondo mientras decidíamos qué cerveza tomar.

El primer plato fuerte del día nos lo proporcionaron  Crystal Lake. Los de Tokio liderados por Ryo Kinoshita destilan energía por todos sus poros, atreviéndose incluso a surfear entre el público. Presentaban su último álbum Helix que salió a la venta a finales del 2018 y que ha cosechado muy buenas críticas. Metalcore del que te deja exhausto, con un sonido brutal.

En el escenario JM turno para Sacred Reich y su thrash old school. Como ocurrió el día anterior después de ver a Crossfaith, los Sacred Reich a pesar de que lo hicieron bien, no consiguieron despertar ninguna emoción en mí. Los vimos en la distancia con una buena cerveza que fue regulando mis pulsaciones.

Decapitated desde la vecina Polonia lograron juntar a una masa infernal de gente bajo un sol abrasador, y eso que ya eran las 16h. Sonaron muy potentes, esto es otro nivel del death metal.

Volvía a ser momento de mojar el gaznate antes de entrar en la carpa Obscure de la que no nos moveríamos en los siguientes 3 bolos. Empezamos con el metalcore de los americanos Of Mice and Men. Arrancaron con la potente Warzone en la que se sucedieron wall of deaths y circle pits. Estos últimos serían la constante entre la audiencia más joven. Destacaron Mushroom Cloud y Earth & Sky. No inventan nada nuevo, pero si te gusta el estilo, los disfrutarás en directo.

Cambio de registro, esta vez tocaba death metal melódico con Omnium Gatherum, una de esas formaciones con las que conectas a las primeras de cambio. Capitaneados por el carismático Jukka Pelkonen, los fineses entraron a cuchillo desde el primer minuto con Gods Go First, siguieron con Frontiers, el tercer tema elegido fue uno de mis favoritos New World Shadows que también fue de los más coreados, cerraron con Skyline. Estuvieron perfectos.

Sin apenas tiempo para rellenar nuestros vasos, empezaron los americanos Lionheart a los que también tenia muchas ganas de ver. Su hardcore con letras reivindicativas nos hizo vibrar a todos los que presenciamos su concierto. Desde Cali Stomp, pasando por Hail Mary, Trial by Fire con partes rapeadas y fuerte presencia de bajo, hasta terminar con la potente LHHC, no nos dieron tregua. Geniales y con un buen rollito entre ellos que nos contagiaron. Para repetir.

Momento para volver a uno de los escenarios principales a ver a Sick of It All. Mucha gente viéndoles que no paró  de saltar y de hacer circle pits y a los que no pareció importar que el volumen estuviera más bien bajo. Los hermanos Koller llevan  más de 3 décadas dando guerra con su hardcore y es un gusto verles en directo.

Vuelta al escenario SS para ver a Testament y su thrash metal old school que cuenta con una legión de fans. Ya eran las 21h por lo que disfrutamos de las luces del escenario. Arrancaron con Brotherhood of the Snake, no podían faltar Low, así como Into the Pit. Terminaron con The Formation of Damnation. Se salieron.

Meshuggah con el gran Tomas Haake a la batería fueron nuestra siguiente elección.  La banda sueca ha perfeccionado a través del tiempo un sonido caracterizado por su técnica estructural y sonidos salvajes. Contaron con el mejor juego de luces después de Parkway Drive. Brutales como siempre con todo el mundo cabeceando.

Terminamos el día con Anthrax. Son una apuesta segura, ya que tampoco escatiman en energía. Empezaron con Caught in a Mosh y poco a poco fueron cayendo casi todos los clásicos de la banda como I Am the Law, Now It’s Dark, Antisocial y cómo no Indians.

9 de agosto

Día de mucho calor por lo que tuvimos que hidratarnos muy bien. El primer concierto que vimos fue el de los suecos Dr. Living Dead. Su potente thrash animó a los madrugadores a realizar los primeros circle pits del día. Pena que sonaron muy guarros.

Seguimos con el mismo estilo en el escenario SS, esta vez con los eslovacos Čad. Mejoró el sonido y ya se empezaba a acercar mucha gente y eso que eran las 12.15h.

Turno para el death metal técnico de Wormed. Los de Madrid se lo curraron y contaron con un sonido demoledor.

De nuevo en el escenario JM aparecieron los franceses Gorod. Disfrutamos mucho de su death metal técnico. Destacó su cantante, Julien Deyres, que interactuó mucho con la audiencia, a la vez que se explayaba con su excelente voz. Aethra fue uno de los temas que mejor sabor de boca dejó. 

La banda Ektomorf formada por los  hermanos Farkas saltaron al SS. El sonido de los húngaros nos recordó a Sepultura y a Soulfly con unas guitarras que sonaron contundentes mientras que la batería quedaba relegada a un segundo plano.

El progressive de los Vuur no nos interesaba demasiado por lo que decidimos buscar un bar dentro de la fortaleza donde poder disfrutar de una negra bien fresquita. Volvimos al SS para ver el death metal de los geniales Aborted. Desde el inicio de la actuación y de forma especial durante temas como Hecatomb o The Holocaust Incarnate pudimos presenciar a un Sven De Caluwe totalmente desbocado, que no paró de saltar y mover la cabeza como un poseso. En Whore D’oeuvre Macabre  apareció en el escenario Grimo de Cytotoxin para acompañar a Sven en las partes vocales. He dicho que estuvieron geniales?

Aborted

Turno del JM para ver a los legendarios Destruction. Contaron con su sonido demoledor de principio a fin. Arrancaron con la mítica Curse The Gods y Nailed to the Cross para terminar con la rompecuellos Bestial Invasion.

Hora de estrenar ese día la carpa Obscure que reventó con Get The Shot. Ya les habíamos visto y sabíamos que nos iban a dar caña  con grandes dosis de hardcore y punk. Los canadienses entraron al escenario creando un ambiente de adrenalina y energía imparable, ante una audiencia entregada al 100%. Terminando ya su concierto el vocalista Jean se subió sobre el público para cantar entre ellos mientras lo sujetaban.

Ya no nos íbamos a mover de este escenario, por lo que seguimos con los suecos Wolfbrigade,  después de rellenar nuestros vasos. Ejecutaron con solvencia su mezcla de hardcore, death metal sueco, con toques Motörhead.

After the Burial y su metalcore arrancaron con Lost in the Static con todo el mundo saltando y uno de los circle pits mas grande que vi en ese escenario. Los de Minnesota se superaron y dejaron el listón muy alto.

Empezamos a ver a los polacos Entropia pero como nos aburrimos, decidimos hacer algo más provechoso como cenar y recuperar fuerzas antes de seguir con los noruegos Emperor en el  SS.  Ya era de noche y disfrutamos de uno de los mejores conciertos del día a todos los niveles, musical, visual y técnico. Considerados una de las bandas que más han influenciado a grupos emergentes de black metal, disfrutamos con sus sinfonías y melodías. Arrancaron con Alsvartr (The Oath), siguieron con Ye Entrancemperium, no se olvidaron de The Acclamation of Bonds y terminaron con I Am The Black Wizards e Inno A Satana, todo lleno de móviles para inmortalizar el momento.

Vuelta a la carpa Obscure para ver a los americanos Iron Reagan y su thrash cabezón. A pesar de la hora, mucha gente seguía con ganas de marcha y nos lo pasamos genial. Buena forma de terminar un día intenso.

10 de agosto

Los checos Gutalax tocaron a las 10.30h y no llegamos a verles. Una pena porque debió ser muy divertido. Podéis ver la que liaron:

Siguiendo nuestra rutina habitual, cerveza en mano, nos dirigimos al escenario SS para ver a los bilbainos Altarage. Ofrecen un atmosférico y oscuro death metal que sonó muy bien pero que no consiguió caldear el ambiente, quizás por el cansancio acumulado del personal, quizás debido a la lluvia que empezaba a caer y que no nos daría tregua durante todo el día.

Hay grupos sosos, muy sosos y luego están Counting Hours. Igual es que a las 12h todavía no habían desayunado un Nesquik….. qué poca energía, pocas ganas, poca gracia, no interactuaban ni con el publico ni entre ellos….. A pesar de eso, sonaron bien y tenían algunos adeptos. Tiene que haber gente para todo.

Los alemanes Cytotoxin junto a los dos grupos japoneses han sido las gratas sorpresas de este festival. Salieron al escenario con máscaras de gas y varios bidones de residuos industriales. Grimo no paró de moverse por el escenario, se subió en varias ocasiones a uno de los bidones y propició los circle pits con una señal de tráfico de sentido giratorio obligatorio. En uno de los circle pits vimos en la pantalla a un tipo liándose un cigarro dentro del pit. El carácter desenfrenado de Grimo y su característica voz, contrastaba con la precisión del resto de músicos que desgranaron su death metal técnico de forma impecable. El colofón final con Chernopolis y el enorme frontman paseándose de nuevo con el recipiente de residuos no tuvo desperdicio. Seguro que hicieron nuevos fans.

Debido a la lluvia, nos tuvimos que refugiar en uno de los bares hasta que paró un poco. La siguiente banda que disfrutamos fue Violator desde Brasil. Estos chicos destilan thrash ochentero por sus poros, tanto por su música como por sus melenas, vestimenta y actitud. Definitivamente nos hicieron retroceder en el tiempo.

Como volvía a llover mucho, decidimos seguir disfrutando de la cerveza checa bajo techo mientras esperábamos que llegara el turno de Combichrist. En un principio iban a tocar a la1.20h pero debido a un problema con el vuelo de Anaal Nathrakhs, modificaron sus horarios haciendo que Combichrist actuaron a las 19.05 en el escenario SS. Arrancaron con Hate Like Me ante una audiencia que se vino arriba desde el principio, siguieron con Never Surrender,  Shut Up and Swallow, en Guns at Last Dawn se sucedieron los circle pits,  Can’t Control, Follow the Trail of Blood fueron las siguientes, la bailonga What The Fuck Is Wrong With You? y la fiestera Maggots at the Party hicieron que todo el mundo no parara de bailar, para terminar con One Fire. Andy LaPlegua es un gran frontman que anima en todo momento a la audiencia a hacer cicle pits y a que coreen los estribillos, además no para de moverse por el escenario. Todo esto unido a la labor de los dos baterías y del guitarrista hacen que la energía y electricidad que destila su metal industrial convierta  a quien los ve en fans de la banda.  

Rápidamente rellenamos en la barra cercana nuestros vasos y pasamos a ver en el JM a los suecos Raised Fist.  Mucha gente preparada para disfrutar de su hardcore. Adrenalina a raudales personalizada en el frontman Alle Hagman, una bestia encima del escenario. Ya empezamos a disfrutar de una iluminación interesante, así como de llamaradas y humo. La característica voz del vocalista suena en directo prácticamente igual que en disco y temas en los que tiene un mayor protagonismo como Wounds o Man & Earth, se vieron muy favorecidos por ello.

Después de la adrenalina de los suecos, necesitamos doble ración de cerveza antes de afrontar el que sería nuestro último concierto, el de Napalm Death. Nunca he sido fan de esta banda en disco pero disfruto mucho de sus directos. Igual por ver a su vocalista haciendo kilómetros como un poseso encima del escenario. Hicieron que nos fuéramos con la sonrisa en la cara. Buen final para 4 días brutales de metal.

A destacar en este festival la variedad de puestos de comida que incluye una oferta muy amplia y variada para los que son vegetarianos o veganos. También hay que destacar la localización, ya que se trata de un marco incomparable con sus recovecos, túneles y corredores subterráneos que favorecen que haya actividades paralelas como cine, exposiciones varias, Fear House, Arcade room con juegos de los 80 para los nostálgicos como Mario Bros o Mortal Kombat. Todo está muy bien organizado y no hay que esperar casi nada en los bares ni en los puestos de comida, ya que hay un ejército de voluntarios sirviendo. El único pero es el tema de los WC, aunque hay bastantes no disponen de cadena para tirar por lo que desde el primer día están todos asquerosos. Hay de pago  por 25 coronas/1 euro puedes utilizarlos y estos sí disponen de cadena y están limpios.

Mejor banda miércoles / Parkway Drive

Mejor banda jueves / Crystal Lake

Mejor banda viernes / After the Burial

Mejor banda sábado / Combichrist

Mejor banda Brutal Assault / Parkway Drive

Mejor canción / Crush de Parkway Drive

Crítica y Fotos: Marijo