La pregunta que todo el mundo se hace en estos tiempos que corren y que todavía nadie sabe responder: ¿Cómo puede ser que llevemos años ya con la moda de las cervezas artesanas, haciendo ferias, demostraciones, concursos… si todas saben absolutamente igual?

Al principio tenía su gracia, era un producto diferente a la cerveza más industrial, y eso provocó que las marcas tradicionales tuvieran que ponerse las pilas y sacar variantes menos industrializadas… vale… pero… ¿por qué siguen saliendo nuevas cervezas artesanas? ¿No hay bastantes con las que ya había? ¿Saben distinto a sus predecesoras? Pues no, porque están hechas todas con los mismos polvitos que compran todos al por mayor, y ale, todo el mundo a hacer la misma cerveza.

Esa cerveza artesana de la actualidad son Crow’s Flight, un hard heavy que no mejora lo que había antes de ellos, no aporta ningún sabor, regusto, fórmula de elaboración, base ni resultado final que no hubiéramos catado ya antes.

Supongo que ya nos lo podíamos haber sospechado ligeramente al ver el nombre del grupo, la portada y el nombre del disco, que no son, lo que técnica y conceptualmente se conoce como “original que te cagas”.

Tragarse este “The Storm” no provoca náuseas ni dolores estomacales, tampoco te sienta mal, pero tampoco es una experiencia que recordarás el resto de tu vida… de hecho, si no hubiera hecho la crítica del disco, yo no los recordaría ni mañana mismo.

Disco totalmente prescindible, que no aporta nada, ni destaca por nada, eso sí, no molesta.

Lluís XXIV