Pues seguimos con el temita del Modern Metal, y en esta ocasión, os presentamos la tercera generación del susodicho estilo musical.

Primero fueron aquellas bandas que se destacaron del death metal melódico sueco con un estilo más modernillo y electrónico, luego vinieron los nuevos grupos que surgían ya dentro de ese estilo, y ahora tenemos a los primeros grupos con ex-miembros provenientes de la primera generación, ya que en este nuevo proyecto tenemos al ex-Amaranthe Jake E a las voces limpias y a Jesper Strömblad a las guitarras rítmicas, además de Euge Valovirta a la guitarra solista y Alex Landenburg de Kamelot a la batería.

Uno pensaría que todas esas bandas están en sus horas más bajas tras haberlo petado a lo grande con sus discos más cañeros y que todos estos ex-miembros se habían reunido para recuperar esa potencia y grandiosidad que habían tenido sus ex-bandas.

Pues nada más alejado de la realidad, ya que nos presentan un disco de “modern metal” del que se lleva ahora, ya eliminando cualquier voz gutural (hay unos coros en segundo plano en “I Am the One” que se podrían llegar a confundir con guturales, pero que no lo son), y pasando a algo que tiene más en común con la música disco francesa de finales de los 80 que con el metal del headbanging.

Y es que es inconcebible pensar en montar un wall of death o un moshpit con ninguna de estas canciones, pero sí que es fácil imaginarse a alguien bailando como el cantante de the Communards con todas y cada una de las canciones de este disco.

Dentro de 30 o 40 años, cuando vaya en silla de ruedas, agradeceré musiquilla que me permita bailarla ahí sentado, pero, de momento, sigo pensando que esto provoca vergüenza ajena a cualquiera que le guste el rock o el metal.

P.D.: Al ir a guardar la crítica, el Word me ha dicho que ya existía un archivo con este nombre, yo mismo hice la crítica de su debut y parece que mi mente borró esa cosa de mi mente, cuando me podía haber ahorrado trabajo y haber puesto simplemente “lo mismo que la crítica anterior”.

Lluís XXIV