Hasta ahora, teníamos nombres de grupos que, traducidos a nuestro idioma, como “Emergency Gate” o “Adelitas Way” quedaban así como ridículos, otros que, ya directamente, lo eran, como los americanos “Ventana”, ¿en qué pollas estaban pensando para ponerse ese nombre? Si como mínimo fueran británicos y se llamaran “Balcón”, dices, tiene algo más de sentido…

Pues bien, como nombres de mierda, otros que se llevan la palma, Bombus, junto con unas portadas no feas, pero sí difíciles de mirar… y este ya es su cuarto disco en diez años y el tercero por Century Media, que no es moco de pavo.

Y musicalmente… pues también son raros, incluso difíciles de escuchar al principio, ya que es una mezcla de elementos bastante extravagante, pero que… al final… pues mira, no está mal. De hecho, tras un par de escuchas, acaba gustando bastante.

¿Qué es esa mezcla extravagante o raruna? Pues que esta gente van, y parten de una base rítmica a lo Motörhead, muy claramente desde el primer track “A Ladder – Not a Shovel”, y siendo ya exagerado al llegar a “In the Shadows” donde crees que te van a arrancar con la típica versión del “Ace of Spades”.

Pero luego van, y encima de esa base, te distorsionan las guitarras y juegan con la velocidad de las mismas, yéndose de un hard rock-heavy metal a un sonido más a lo All Hail the Yeti, Pyogenesis o, incluso, los gotiquillos Thora. La voz también va variando, y va de la imitación descarada de un Lemmy en “Two Wolves and One Sheep”, a canciones donde nos hacen pensar en Mastodon.

Así pues, sobre una base rítmica punk-rock-heavy-thrash, tenemos un sonido que va del heavy rock al groove, pasando por el stoner e incluso el gótico.

Originales e interesantes si se les da una oportunidad.

Lluís XXIV