Antes de empezar, avisaré que va a ser una crítica larga, así que cada uno que piense para sí mismo si vale la pena perder cinco minutos de su vida con una crítica de un disco de Lordi.

¿Hace falta una crítica larga de Lordi? A ver, el anterior me lo podría haber ventilado como un disco de Rhapsody o Yngwie Malmsteen y deciros “como el último y el penúltimo disco, pero dando más pena”, y quedarme tan tranquilo (demostrado está), pero, de este Killection, hay que comentar algunas cosillas.

Dicho ello, os haré un resumen de lo que nos ha mandado la discográfica sobre este disco: Como son monstruos y no sabemos su edad, esto es un recopilatorio de las canciones que podrían haber hecho en los años 70 y 80… pero todo en plan superflipados y como si fuera algo tope épico.

La realidad es que Lordi han hecho un alto en el camino y se han preguntado: “Oyes, que desde lo de Eurovisión y los conciertos con playback no levantamos cabeza, nos repetimos más que las muecas de Jim Carrey. Vamos a ver qué lo ha petado estos últimos años… Ah, The Night Flight Orchestra y meter un saxo en una canción, pues lo copiamos, y que la discográfica se curre una historia en plan flipao”.

Así pues, empiezan con una intro de una radio que cambia de dial (como tantos grupos heavylongos hicieron tras descubrir la intro de Starlight de Helloween).

De ahí nos vamos a la primera canción, Horror For Hire, con un teclado y un coro femenino bajo la voz de Mr. Lordi que nos llevan directamente a pensar en Nowhere Fast de los Fire Inc, de la banda sonora de Calles de Fuego… ¡Oh, sorpresa! Principal influencia de los dos primeros discos de The Night Flight Orchestra.

A partir de ahí, tenemos alguna cosa rara, como Shake The Baby Silent, un intento de recordar la música disco francesa de finales de los 80, o Blow My Fuse, que es la única canción setentera del disco, ya que es pillar el Smoke on the Water y tocarlo mal y cantarlo peor. ¿Se puede tocar y cantar mal? Pues se ve que sí.

Y el resto del disco, son interludios a los que quizás un día de pesadumbre emocional extrema les busque la gracia, y dos tipos de canciones:

  1. Las canciones de Lordi de toda la vida, de tropecientos grupos de los 80 mezclados, con una producción actual, pudiendo ver más unas influencias que otras dependiendo de la canción, como Whitesnake en Like a Bee to the Honey, Alice Cooper en I Dug a Hole in the Yard for You, Accept y Mötley Crüe en 10-Up to No Good, Dokken en Evil o UDO/Accept en Scream Demon.
  2. Las imitaciones de The Night Flight Orchestra pero a lo bajini, es decir, intentando cantar en tonos bajos para poder hacer melodías con la voz rota. Ya que a Bjorn Strid le conocíamos la voz rota y la melódica, así que, cantando melódico, lo reconocimos bien. Perooooo…. al Mr. Lordi no le conocemos más que esa voz rota, y cantando en plan melódico no se le reconocería, aparte de quedar como un monstruo así como moñardón.

Esto, y que han cambiado al bajista Ox por una puta lagartija del folklore finlandés llamada Hiisi es lo nuevo de Lordi, que, a pesar de intentar ser viejo, como mínimo es algo distinto a lo que venían haciendo. ¿Es mejor? ¿Es bueno? Tanto como sus conciertos sin playback.

Lluís XXIV