Ya hace más de una década que Miki Mono, el creador del grupo, abandonó el barco, y el resto lleva desde poco después achicando el agua que les entra por todos lados sin querer admitir que ya hace tiempo que esto no se puede salvar.

Su creador concibió un gótico cercano al steampunk, épico e inusualmente rítmico para ser gótico. Todo eso se ha ido perdiendo con el paso de los años, el rollete steampunk, la épica y la música movidita, para dar paso a un rock gótico del que cumple su función, del que te da ganas de cortarte las venas, aunque no por inspiración si no por supuración de aburrimiento.

Si además contamos con que han pasado de las colaboraciones estelares de la estrella del gótico actual, Chris Harms (Lord of the Lost), y del gran mito del gótico alemán, Joachim Witt, a colaborar únicamente con Tilo Wolf, que tampoco es precisamente que esté en su mejor momento y que ya anda chocheando, pues esto no remonta.

Con este ya son cuatro discos de caída en picado de estos alemanes, repletos de canciones aburridas, lineales y sin ninguna gracia.

No les veo mucha salida. En anteriores discos pedíamos una revolución en el seno del grupo como cuando el Sr. Mono se fue de su banda, pero, actualmente, ya no siento que les corra sangre por las venas, y mucho menos para llevar a cabo una renovación del grupo.

Lluís XXIV