Todavía perjudicado por la “alta calidad” de los últimos discos que me he escuchado (véase Blind Guardian Twilight Orchesta, Apocalyptica y Dog Fashion Disco), me encuentro con el nuevo compacto de los americanos Bad Wolves, que me ha descolocado. Por bien y por mal al mismo tiempo, estoy hecho un lío. Banda en principio de Metalcore, que a veces es Metalcore, a veces es Groove y a veces es Metal alternativo. Tan pronto estás escuchando Five Finger Death Punch, como cambia a unos Parkway Drive, salta a Nickelback, pasa a Papa Roach y se mueve a unos Three Days Grace. Pffff… descolocado. Y la verdad es que todo suena muy bien, sonido contundente, potente, claro, melódico a la vez que agresivo, compensado… Bad Wolves tienen una calidad y un futuro prometedor, que no deberían quemar con tanto disco en tan poco tiempo (recordemos su debut en 2018 y este segundo trabajo, sólo un año después). Y aunque es bueno saber hacer de todo y sobretodo hacerlo bien, empieza a ser momento que los de Los Angeles empiecen a definir hacia donde quieren enfocar su música, qué público quieren conseguir en especial. Es demasiado difícil abarcarlo todo ejecutando temas tan distintos los unos de los otros en un mismo disco.

N.A.T.I.O.N.” es un disco que tiene de todo un poco, excepto identidad propia. Disco que empieza fuerte en potencia y calidad, que recorre los distintos estilos comentados anteriormente, que recuerda a tan distintos y dispares grupos, y que pierde gancho e interés en su recta final. En general bastante bien, le pondré un notable, y lo recomendaré, pero hay trabajo que hacer y picar mucha piedra para la consolidación que todos esperamos.

Sergi