Siempre nos referimos a Japón como país emblemático de la gente rara, cuando en Finlandia tenemos a los Turmion Kätilöt y otras rarezas (léase en el sentido más amplio) musicales.

Pues ahora tenemos a The Silenced, estéticamente más normales, pero musicalmente son rarunos, cada crítica que veáis los etiquetará de una forma distinta, y es que son muchos estilos por ahí metidos y no siempre de forma convencional.

El grueso de su música se compone por una mezcla de groove, metal industrial y deathcore, aunque un groove más centrado en su parte rítmica, un industrial en su producción y sonidos finales, y un deathcore más limitado a las guitarras, o sea, no es que mezclen los estilos, si no que, lo que hacen, es tomar un poquito de cada uno, para crear algo que es groove-industrial-deathcore pero sin serlo plenamente. Es decir, a un fan del groove seguramente le echará para atrás la parte más core, a un fan del deathcore le echará para atrás la parte más melódica y los ritmos más destinados a brincar que a recoger cebollas… y al fan del industrial… bueno, visto cómo está el panorama industrial, a ese no creo que le moleste mucha cosa, tampoco es que pueda escoger demasiado ni ser muy elitista.

¿Hasta aquí, bien? ¿Entendible? ¿Más o menos? Pues bien, por si eso no fuera poco, tras cruzar el ecuador del disco, nos introducen temas totalmente atmosféricos, conservando una mínima parte de lo anteriormente comentado, pero los ritmos ya no dan para saltar, las guitarras pierden su rabia y la producción más industrial se pierde en el ambiente.

Conceptualmente muy raros, no aptos para puristas de un estilo concreto, pero… que tienen canciones ahí que están bastante bien para los más abiertos de mente.

Lluís XXIV