Entre el rollo este del Covid-19, el confinamiento, la cancelación de todo tipo de eventos y actividades públicas, la tendencia musical cualitativamente a la baja, la escasez de nuevos talentos, falta de nuevas buenas ideas, originalidad, etc…, necesitábamos, al menos yo, un poco de sangre fresca, algo dinámico, con punch, con un nivel top de principio a fin, algo que mantuviera los cinco sentidos en lo más alto durante al menos los 45-60 minutos que suele durar un compacto en condiciones. Pues bien, Hansi Kürsch y Jon Schaffer se sacrifican por la humanidad y deciden volver con sus Demons & Wizards, tras 15 años desde su segundo y último disco juntos. Y han vuelto para darnos eso, lo que estábamos buscando y aclamando, justo lo que necesitábamos… Y, a modo de agradecimiento, me gustaría devolverles cd a cd, lanzándoselos en sus jetos hasta escucharlos pedir clemencia mientras prometen no volver a hacernos perder el tiempo nunca más con discos totalmente prescindibles que solamente sirven para reforzar aquella frase que un sabio un día pronunció: “una retirada a tiempo es una victoria”. Sí, así es, pero hay gente que no solamente no sabe perder, sino que se empeña en no intentar aprender a ganar.

Partiendo de la base que lo único que yo salvaría de este álbum sería la portada, el resto es totalmente prescindible. Y ojo, que yo soy de los que en su momento disfruté de los Blind Guardian como el que más. De los que gracias a Hansi, conocí a los Iced Earth y los flipé aun más si cabe. Soy de los que cuando me enteré de la unión musical de ambos en un proyecto llamado Demons & Wizards, tuve una concatenación de orgasmos incomprensibles porque pensé que viviría una de las mejores etapas musicales de mi vida. Y no. Todo quedó en nada. Un debut bastante decentillo y poco más, un segundo disco para olvidar… y una espera de 15 años para un tercer compacto que ya con el título podemos imaginar la originalidad y creatividad que se esconde detrás. Sí, “III” … haciendo referencia a que es el tercer disco… Qué astuto ese juego de palabras eh… Buah… Y un inicio de disco casi calcado el de su debut discográfico, con una “Diabolic” que inevitablemente recuerda a esa “Heaven’s Denied”, y el resto de temas de una excesiva duración, con algún intento de caña o de cambio de ritmo que no le llega a la altura de los tobillos a cualquier cosa que puedas esperar del combo Kürsch/Schaffer. Bueno, no le llega a la altura de los tobillos a lo que pudieran haber llegado a ser, porque si analizamos las más recientes ediciones de ambos en sus respectivas bandas principales, entenderemos que están en un momento creativo lamentable y que solo son una sombra de lo que llegaron a ser o podrían haber llegado a hacer.

Y llegados a este puto os quiero recordar que yo he sido fan de Blind Guardian, de Iced Earth y alabé la unión de ambos líderes para formar Demons & Wizards, proyecto que casi de inicio a fin ha acabado siendo un aburrimiento musical no apto para gente dinámica y activa con un mínimo de gusto y esperanzas en esta vida. Quince años para esto… pfff… no tengo más palabras, perdonad…

Sergi