Segundo disco de los ucranianos Ignea, después de su muy interesante debut de 2017, The Sign of Faith, donde mezclaban el modern metal (no el moñardón, el normal de toda la vida) con el folk oriental.

Ese debut estaba repleto de feeling y grandes combinaciones de melodías y voces que nos dejaron bastante pasmados, tuvimos que buscar si esta gente era veterana y provenía de otras bandas de renombre, o bien les había salido un gran primer disco, que era el caso.

El segundo disco es la confirmación de una banda, para ver si el primero fue suerte o si de verdad tienen madera para ser un grupo de futuro.

Pues bien, en este caso… habrá que esperar al tercer disco antes de confirmar si van para arriba o si todo fue como una eyaculación precoz, ya que este The Realms of Fire and Death nos deja con sensaciones dispares.

Es un disco mucho más trabajado que su predecesor, más juegos entre la voz gutural (masculina o femenina) y la voz melódica de Helle Bogdanova, la principal aportación del elemento folk, junto al uso de melodías e instrumentos tradicionales, estructuras más complejas y un mayor trabajo de post-producción.

Pero en ese intento de hacerlo todo mejor, al darles mil y una vueltas a cada sección de cada canción, se ha perdido en gran medida la chispa y la frescura de su disco de debut, dejándonos bastante decepcionados ante lo que esperábamos encontrar y escuchar.

Veremos si para el tercer disco consiguen unir el trabajo y la complejidad con ese flow que rebosaba en su primer disco y sus canciones que te entraban de buenas a primeras.

Lluís XXIV