Si quieres ser falsificador de cuadros, no solo tienes que entender un mínimo de pintura, también tienes que tener una buena técnica pintando, mejor incluso que la de un pintor medio bueno. Además, deberás especializarte en época y estilo, ya que cada uno tiene sus técnicas, procesos y productos específicos.

Pues bien, esto lo entendieron los powermetalianos adoradores de dragones en los 90, y lo han entendido los grupos de metalcore actuales. Por muy repetitivos que se hagan, no negaremos que tienen la técnica y los elementos que hace que se parezcan muchísimo unos a otros. Como grupos originales, un cero, como imitadores… bien, la mayoría muy bien.

Pues aquí tenemos a los Voodoo Mansion, viciosos de la imitación… de todo lo que esté de moda, como pueda ser sacar disco homónimo (¿cuántos llevamos de grupos más o menos conocidos este 2020? ¿25 o 30?), y ponerse un Voodoo en el nombre (solo de grupos activos, solo de hard-heavy, que hayan sacado disco últimamente tendríamos a Voodoo Six, Voodoo Circle, Voodoo Angel, Voodoo Hill, Voodoo Highway, Bad Voodoo y Voodoo Vegas entre otros).

Y ya, como colofón final, ¿qué más está de moda imitar? Efectivamente, a la sorpresa del año pasado, los Royal Republic. Lo han hecho hasta Green Day con un resultado, como mínimo, pasable.

Bien, volvamos al inicio de esta crítica, para ser buen imitador, no solo hay que tener poco sentido de la originalidad y que te guste mucho algo, también hay que tener una buena técnica para obtener resultados, como mínimo, decentes o, de lo contrario, nadie va a querer una copia si no se parece en nada al original.

Esto es lo que tenemos aquí, una copia mala de Royal Republic, hardrockeros intentando recuperar sonidos discotequeros ochenteros y rockeros setenteros para crear una mezcla bailable y divertida. El resultado, ni es bailable ni es divertido, es hard rock tirando a aburridillo.

Temas como “Dance”, con clara intención de ser algo para mover el esqueleto, a mí me lo ponen en un bar o discoteca, y el único que baila es el DJ, pero a bofetazos.

Si no sabéis ni imitar bien… dedicaros al parchís, o mejor aún, al Giman y la Espada del Poder, gran y original juego donde los haya, más o menos, de la misma calidad que los Voodoo Mansion en todos sus aspectos.

Lluís XXIV