Horisont nos sorprendieron muy gratamente con su anterior About Time, del que comentábamos que las canciones eran de un rock setentero stonero muy molón y que, de tan buenas, no solo aguantabas ese minion con los huevos pillados en la tapa de un piano que tienen por cantante, si no que, además, hasta te llegaba a gustar.

Pues bien, han dado el salto a la competencia, y se han pasado de Century Media a Nuclear Blast, donde milita otra banda de rock setentero stonero molón como son los Kadavar, pero que, con su último álbum, habían echado la vista atrás y se habían fijado más en el sonido de los 60, no sacando un muy buen resultado musical, sí consiguiendo una buena excusa para que el batería se disfrace del cuarto Bee Gee cuando hace conciertos en confinamiento.

No había una competencia directa, podían haber ido cada grupo a su bola… pues no, Horisont también han decidido echar la mirada hacia los 60 con este nuevo trabajo.

¿El resultado? Pues similar al de sus compañeros de escuadra, bastante pasable y monótono, sin nada más que resalte que no sea la vocecita chillona y aguda del cantante que, cuando las canciones no són lo que se llama en términos técnicos “tope de molonas”, pues ya sí que molesta, y mucho.

Con un vocalista normal esto sería un disco de aprobado, un pequeño bache en la buena carrera musical que llevaban estos suecos… pero con este cantante, es difícil escucharse el disco y que no te entre un terrorífico dolor de cabeza.

No sé si ha sido por falta de ideas o han querido experimentar y explorar, sea lo uno o lo otro, queda muy lejos de un resultado aceptable para la fama que ya tienen esta gente.

Por favor, gente de Horisont, o levantáis la tapa del piano u os inspiráis mejor, pero esto… no.

Lluís XXIV