Tras un ligero parón de poco más de 35 años desde su último disco, vuelve el guitarrista holandés a su exitosa carrera en solitario que sus fans más fieles y que sigan con vida, disfrutarán de lleno.

Para el que no sepa quién es Vandenberg, diremos que es un tipo que estuvo en buena parte de la época dorada de Whitesnake, y también tuvo su proyecto en solitario junto a ex-miembros de Rainbow, Ozzy, Foreigner… por lo que la música que hacía iba por ahí.

Tras varios intentos de reunión y fichajes y expulsiones, vuelve con una banda de músicos holandeses no demasiado conocidos fuera de Holanda, aunque ahí en su país, el batería Koen Herfst tiene sus estudios de grabación y una buena fama, y el bajista Randy Van Der Elsen es más conocido por ser diseñador gráfico… que digo yo… para una vez que un bajista tiene algún talento, no veo yo que se haya aprovechado demasiado con esta portada.

Para las voces sí que ha cruzado fronteras y ha ido a por el chileno Ronnie Romero, de Lords of Black y Rainbow, cosa bastante inteligente visto lo que ha hecho Vandenberg en este disco.

¿Y qué ha hecho en este disco? Pues un “”””homenaje””””” a las bandas de las que ya se inspiraba en los 80, i sigue haciendo exactamente lo mismo.

Identificamos claramente riffs de Led Zeppelin, Deep Purple, Rainbow y Whitesnake, eso sí, con un par o tres de notas cambiadas, para que no se diga que es una copia descarada.

¿El resultado? Pues una banda que, curiosamente y de forma totalmente sorpresiva e inesperada, nos recuerda a Led Zeppelin, Deep Purple, Rainbow y/o Whitesnake.

Los fans de las bandas añejas supongo que lo disfrutarán mucho, pero yo… casi que me quedo con las canciones originales.

Lluís XXIV