Paradise Lost Obsidian

Durante su trayectoria, los británicos Paradise Lost han pasado por casi todas las casillas que hay entre el Death/Doom y el Gothic Metal. Ellos mismos fueron los padres fundadores del “sonido Halifax” junto con My Dying Bride, y en esta etapa grabaron enormes clásicos como el “Gothic”. A partir de este momento, protagonizaron una gradación casi perfecta entre el Death/Doom y el Gothic Metal hasta llegar a otro gran clásico, el “One Second”. Posteriormente, incluso se atrevieron a flirtear con el Gothic Industrial con el “Symbol Of Life” y a hacer una especie de extraño tributo a Depeche Mode con el “Host”.

Con este espectacular recorrido estilístico, entiendo que ellos mismos puedan estar un poco saturados. Ya no tienen nada que demostrar e interpreto que ahora van totalmente por libre, sin buscar evoluciones ni involuciones de su sonido, por mucho que recientemente nosotros mismos hubiéramos tenido la sensación que volvían a sus raíces.

Con “Obsidian” nos encontramos precisamente eso, unos Paradise Lost libres de cualquier atadura y mezclando conceptos de muchas de sus etapas, con temas que podrían hacerte pensar en el “Shades Of God” u otras más cercanas al anteriormente citado “One Second”. Este nuevo álbum no pasará a formar parte de su extensa lista de imprescindibles, pero nos deja algunas cosillas interesantes.

Con un inicio bastante pesado, oscuro y no del todo prometedor, llegamos al tercer track “Ghosts”, un tema con una sonoridad muy clásica de Gothic Metal y que viene a representar el primer buen tema del disco. “Obsidian” sigue con altibajos constantes, pero ofreciéndonos otras canciones como “Forsaken”, “The Devil Embraced” o “Hope Dies Young”, en que encontramos a un Greg Mackintosh más clarividente.

Los años pesan y evidentemente los grandes dinosaurios de los 90 han perdido frescor, pero de Paradise Lost todavía podemos esperar unos cuantos buenos temas por disco.

Ivan Cateura