Si llevamos tiempo insistiendo con que la tríada yonkiputera americana (Buckcherry, Papa Roach, Mötley Crüe) estaban en caída libre, y que la superpoblada y mal contada tríada yonkiputera sueca iba a tope (Backyard Babies, Turbonegro, Crashdïet, Gluecifer -aunque sean noruegos-, Hank Von Hell, Hardcore Superstar, The Hellacopters, etc…), pues ahora se les presentan nuevos candidatos.

Highride se han editado su propio disco para intentar entrar en ese no muy exclusivo club, pero sí repleto de gente conocida y reconocida, sea por los fans o por sus camellos.

La propuesta no es demasiado original: son unos estribillos bastante inspirados en Turbonegro, y unos ritmos más propios de los Hardcore Superstar... cosa que así, a nivel definición, te hace levantar las orejas y prestar atención.

Pero ahí les ha faltado algo, y no es el productor, ya que este es Tomas Skogsberg (curiosamente, productor de Backyard Babies y The Hellacopters). Les ha faltado alguien que supiera a qué público iba a dirigirse esto y que tomara las riendas de las mezclas, porque les ha quedado conceptualmente bien, pero a nivel sonoro… para decirlo así como técnicamente… descafeinado.

Es una pena, porque temas como Superstarblind, No Plan B o Sweet Driver están muy bien resueltos, con un buen equilibrio entre lo punkarra y lo comercial… pero esa falta de potencia te distancia un poco de la música, como si tuvieras la sensación de que es algo punkarra… pero para punkarras jóvenes decorosos e inocentes… que vendría a ser todo lo opuesto a un punk.

Lástima, porque, como digo, la base es buena, y el disco podría haber tenido un buen puñado de singles de nivel… pero de momento, tendrán que esperarse en la guardería infantil de la tríada yonkiputera sueca.

Lluís XXIV