No sé qué ha pasado estas semanas, si Frontiers Records llevaba semanas con estreñimiento y lo ha soltado todo de golpe, pero vamos, en pocos días tenemos Paralydium (que psé), Smackbound y Electric Mob (bien), Vega (la moñarnada del mes), los desde hace 20 años aburridos a más no poder House of Lords, y el nuevo trabajo de Magnus Karlsson con sus Free Fall.

Debo decir que tengo debilidad por Karlsson, no especialmente por sus grupos propios, más bien por lo que aporta a los que lo fichan, como fue el caso de Bob Catley en solitario, que recuperó una elegancia que Magnum había perdido hacía más de dos décadas y que luego re-incorporó al grupo cuando se disolvió el proyecto en solitario… si eso puede ser.

Free Fall se mueve entre el hard rock y el heavy metal más melódico… cosa que como suponéis, no va a romper esquemas ni a abrirnos un nuevo universo dentro de la música… todo lo contrario, es una música que hemos escuchado demasiadas veces.

Pero lo que diferencia a Free Fall de otras muchas bandas es esa elegancia que es capaz de transmitir Karlsson a sus grupos si se dan las circunstancias adecuadas. Aquí se han dado, se nota que se siente a gusto y ha sabido transmitir ese toque tan particular.

Lo segundo que caracteriza al grupo es la elección de vocalistas, que seguramente no serán los nombres más conocidos del género (aunque no hay ningún adolescente del que no hayamos oído nunca a hablar, ya que de casi todos ellos hemos hablado en esta web el último año), como Renan Zonta, Mike Andersson, Ronnie Romero, Noora Louhimo, Dino Jelusick o Tony Martin, pero sí que son apuestas acertadas para cada canción… bueno, las dos canciones donde canta Magnus… podrían estar mejor, pero seguramente ya lo sabe y por eso la voz está un poco por debajo de la música.

No impacta, no impresiona, pero es un disco variado y que se deja escuchar bastante bien.

Lluís XXIV