Reconozco que no conocía a este trío que no es trío, es el proyecto de Dann Hoyos, en el que va reclutando a gente para cada disco/gira, y que ya llevan cinco discos con este.

Se nos presenta como grupo de rock/metal progresivo, y, aunque lo es, hay que decir que me ha sorprendido muchísimo por romper con casi todos los tópicos del género, así que los explicaremos en un decálogo de cinco puntos:

  1. La estética: tenemos pulpos steampunkeros por doquier, rastas, americanas…
  2. Los temas van de los 3 a los 5 minutos, sin dejar de lado el virtuosismo.
  3. Pese al virtuosismo musical, la voz tiene un papel destacado y casi es omnipresente, no dejando casi espacio para esos minutos de lucimiento instrumental.
  4. Esa voz tan presente contraría todas las leyes del prog: se queda en tonos bajos, es rasgada y muy poco melódica.
  5. Hemos dicho al principio que era rock/metal progresivo, lo que en el 90% de los casos nos lleva a grupos aburridos y lineales, con música que provoca somnolencia. Pues en este caso, raro caso, la etiqueta “rock” contiene todas sus acepciones, y volviéndonos a romper los esquemas, es un prog de espíritu plenamente rockero.

Todo ello le(s) da un sonido completamente distinto y personal, curioso y original, aunque, todo ello también conlleva que sea difícil de asimilar de inicio para alguien que les acabe de descubrir.

Disco animadísimo (ni una sola balada, y solo dos medios tiempos), con una técnica y un virtuosismo que destacan sin que hayan múltiples demostraciones técnicas para lucimiento personal y un estilo que no deja indiferente.

El único “pero” que le podríamos encontrar al disco es que se nota que es una música muy personal, y tras 15 años y cinco discos, Dann podría intentar acercar su música a un mayor público sacando un par de singles algo más fáciles de digerir de buenas a primeras.

Lluís XXIV