gaerea limbo

El Black Metal es algo más que un estilo de música, es una cultura, y por eso tiene la necesidad de tener sus propias figuras mitológicas. Hace unos años tuvimos el caso de Watain, un grupo sueco que fans y medios se encargaron de elevar al Olimpo debido a su música, a su mísitca y al hecho de que Jon Nödtveidt les dio la vida como lo hace Dios con Adán en el fresco de la Capilla Sixtina, invitándolos a ser los teloneros de la última gira de Dissection previa al suicidio del mismo Nödtveidt.

Gaerea tienen muchos números de entrar a formar parte de la mitología del Black Metal. Su parte mística está muy trabajada, hasta el punto de que se han saltado el típico paso de crear un nombre de guerra para cada uno de los miembros del grupo, para determinar que Gaerea está formado por nadie. Tenemos que añadir el hecho de que estos “nadie” – que vienen a ser cinco señores portugueses -, también se han saltado el convencionalismo del corpse paint, para lucir unas capuchas negras con simbología bordada, que no tienen pinta de resultar muy cómodas durante los shows en directo.

En cuanto a la música, lo que nos encontramos en este “Limbo” también es un paso adelante en relación al Black Metal más tradicional. No le faltan los clásicos pasajes con blast beats y tremolo picking, pero en algunas partes más atmosféricas también flirtean con elementos más propios del Post Black Metal. En resumen, Gaerea han conseguido parir temas monolíticos y poderosos pero que a la vez cuentan con numerosos detalles instrumentales que son los que otorgan identidad al conjunto. En relación al sonido, han tirado de producción impecable y recursos técnicos equiparándose a uno de los grandes grupos del momento como son Behemoth.

Limbo” apunta a ser uno de los álbumes más destacados de Black Metal del 2020. Para ser un grupo formado por “nadie”, es meritorio que Gaerea hayan cuidado de absolutamente todos los detalles que rodean al grupo y al disco, para asegurarse que este no pase desapercibido.

Ivan Cateura