Todavía recuerdo la grata sorpresa que me supuso su retorno en 2005, tras 15 añitos de parón, con ese Reborn tan molón. No es que me haya apasionado nunca el grupo… un temilla por aquí, otro por allá… pero salió poco después de otro gran retorno, el de Europe, con ese Start from the Dark que retomaba su carrera pero con un sonido mucho más moderno.

Y, efectivamente, Stryper habían seguido los pasos de los suecos, y ese Reborn también nos sorprendía por su sonido tan actual (de hard rock de hace 15 años, tampoco es que se pusieran en plan Gojira o Linkin’ Park).

Pero los fans de ambos grupos están viejunos ya, y ambas bandas dieron un paso atrás en su “modernidad”, pasito en el caso de Europe, paso largo en el caso de Stryper, para recuperar a los fans que no habían entendido qué eran esos ritmos que no sonaban a los 80.

Pues bien, mientras Europe han ido combinando su sonido clásico con cosas más modernillas, Stryper han hecho como esa famosa medusa que invierte su ciclo vital para volver a sus inicios, pero incluso pasándose de frenada.

En este “”””nuevo””” Even the Devil Believes, tenemos canciones que no solo suenan claramente a los Stryper de los 80, si no que tenemos canciones que suenan a otras bandas de antes de aparecer Stryper en escena, ya que su primer disco es del 85, y tenemos temas de título tan poco monyardón como “Make Love Great Again”, con una base rítmica sacada directamente del The Trooper de Maiden (del 83), u otras canciones que suenan a los Saxon de finales de los 70…

Si a todo eso, le sumamos que las letras vomitivamente ultra-cristianas (incluso más que en las “””mejores””” épocas de los Narnia) ya dan dan más pena que una lección de historia impartida por Tierra Santa… nos queda un disco solo para aquellos ultra-católicos que crean que Reagan sigue siendo presidente en EEUU.

Lluís XXIV