Si hace poco nos encontrábamos con los Stillwell, grupo surgido de la unión de un rapero y gente de Korn y POD, que no hacen ni nu metal ni rap metal, aunque así se les clasifique, aquí tendríamos el ejemplo totalmente opuesto. Tenemos a una pareja (felizmente casada por la iglesia y con frutos dentro del matrimonio), formada por los cristianos Jani y Katja Stefanovic, que se han rejuntado al ultra-cristiano Christian Liljegren (Wisdom Call, Narnia, Golden Ressurrection, Divinefire, la retransmisión de las misas finlandesas de los domingos por la mañana…) para formar, cuidado al dato inesperado…. un grupo de metal melódico ultra-cristiano.

Aunque tanto Jani como Katja hayan militado en grupos no excesivamente pro-cristianos (Solution .45, Am I Blood, Sins of Omission, etc…) también lo han hecho en grupos que sí lo son, pero aquí dan dado un salto (de fe) bastante importante.

Vamos por lo bueno: tanto Katja a las melodías vocales como Jani a las guitarras, mejoran, y bastante, todo lo que nos habría ofrecido Christian hasta el momento (que, para ser sinceros, era Narnia y refritos de Narnia), sonando mucho mejor y mucho más actual (a pesar de ser power/melodic metal), siendo una buena opción para los amantes del género… a nivel musical, e insisto en el tema.

Porque a nivel de letras… no hemos evolucionado de la época de Narnia o Wisdom Call, siguen siendo remezclas y refritos del padre nuestro con el ave maría, con algunas frases por ahí instigando a luchar como guerreros por la fe y la religión cristiana… y no, el resultado final no tiene la gracia de unos Powerwolf, todo lo contrario.

Es decir, The Waymaker (y todo lo que ha hecho Christian Liljegren en su carrera musical/propagandística) es al cristianismo lo que Tierra Santa vendría a ser para un profesor de historia: un chiste, un ridículo que no se da cuenta de la vergüenza ajena que provoca.

Lástima, porque musicalmente, a pesar de ser un estilo muy desfasado, no está mal, y la combinación de voces es acertada, pero en cuanto es una frase de predicador tras otra, sin parar, hay que contener las arcadas en demasía.

Lluís XXIV

P.D. Para los más creyentes, tenéis diversas portadas a escoger según la edición: Palomo en llamas, cruz iluminada, o, para los del Opus, palomo ardiendo y cruz todo en uno.