Os voy a ser sincero, yo creía que habían sacado cuatro o cinco discos, que habían desaparecido tras el “Condition Red” y que habían vuelto más de 15 años después con la regrabación del “Megatropolis”…

Pues no, resulta que esta gente ha ido sacando discos sin cesar, y que este ya es el nº 14, para lo cual podría haberme dado cierta pista el hecho de que el “Megatropolis” original ya es posterior al “Condition Red”, pero bueno, eso pasa porque llevo ya unos 20 años esquivando los discos de power como si fueran cacas de perro en mitad de la acera.

¿Y por qué este interés ahora por Iron Savior? Pues porque nos mandaron el disco, y empezamos a bromear con quién hacía la crítica… y entre broma y broma, se me picó y me lo escuché. ¿Por qué? Ni idea, tengo un montón de series acumuladas y aquí estoy yo escuchándome el disco por cuarta vez.

La cosa es que tras saltarme la intro de rigor (que en posteriores escuchas sí que dejé y no sé si es querido o no el parecido al solo de Eddie Van Halen de la BSO de Top Gun) y de aguantar sin demasiados problemas la canción que abre y da título al cd, tope power, con sus tópicos, y sus “escais” y sus “spread your wings and fly away” de turno… nos llega “Our Time Has Come”, más heavy y menos power, con un Piet Sielk que ha madurado bastante bien su voz.

Luego nos viene “Hellbreaker”, más heavy-rock, y así va combinando el disco, entre power, metal melódico y heavy-rock, hasta toquecillos hardrockeros, con unos coros a lo largo de todo el cd que son eso, coros, sin intentar ir a buscar esa épica típica del power metal.

Sí que encontramos bodrios más simples que una canción de Bad Bunny, como “Raise the Flag”, pero en general el disco pasa bien, sobre todo por la variedad musical que nos ofrece (y más contando que estamos hablando de Iron Savior), con canciones como “Welcome to the New World” o “There Can Be Only One”, que no pasarán nunca al mp3 de mi coche, pero reconozco que no me molesta escucharlas.

Lluís XXV