Nightmare son y han sido siempre, desde su creación, una banda muy rara, diferente, atípica y creativa, que han vivido musicalmente un poco a contracorriente a sus tiempos. Sumándole su inestabilidad, yo personalmente nunca he dado un euro por el futuro de esta gente, incluso sintiéndome uno de sus defensores y seguidores a nivel musical. Dejadme poner contexto a lo que acabo de decir…

Nightmare se formaron en 1979 y desde entonces he contado un total de 23 cambios en su formación. A finales de los 80 se disolvieron y estuvieron fuera del mercado alrededor de una década. A principios de la década del 2000, volvieron, con Jo Amore pasando de la batería al liderazgo vocal con carácter temporal, y su hermano David cubriéndole a las baquetas. Esa temporalidad fue de unos 15 años. Su estilo musical, Power Metal, pero no el que se practicaba en ese momento, el épico y pasteloso, el muy melódico y más bien Happy… no no, ellos optaron por un Power más oscuro, con alguna incursión hacia el Thrash, el Speed e incluso al Gótico, siempre marcados por esa característica voz de Jo Amore, rasgada, con gran personalidad y para nada acorde con los estándares del Power Metal del momento. Luego en 2014 los hermanos Amore dicen “bye bye” y dejan al mando en solitario a Yves Campion, único superviviente de la formación original de la banda francesa. La sustitución de Jo Amore a la voz fue a cargo de la señorita Magali Luyten (Beautiful Sin entre otros), y duró solamente un álbum. Y Nightmare desaparecen de nuevo, hasta el pasado año, con vocalista nueva y nuevas metas y persectivas en el horizonte.

Y “Aeternum” sería el primer álbum de esta nueva etapa de la banda de Grenoble, con Marianne “Madie” Dien al mando de las voces, y donde principalmente yo destacaría que finalmente se posicionan frente a ese Power Metal por el que optaron la mayoría de los grupos durante la primera década del 2000, mientras ellos destacaban por ser la oveja negra del género. Ahora sí, ahora hacen lo que todos en su momento hacían (eso sí, con una base rítmica algo más dura); ahora, 20 años tarde…

Aeternum” es un disco que viene 15-20 años tarde pero que incluso en ese momento tampoco hubiera destacado ni por original ni por imprescindible. Está claro para mí que Nightmare siempre han ido a lo suyo, ni se han creado para ganar dinero ni para atraer a las grandes masas. Y efectivamente, no lo han conseguido, ni empezaran a conseguirlo ahora. Pero por encima de todo, para mí, la esencia de Nightmare estaba en Jo Amore. Nightmare nunca ha sido una banda referente, ni super popular, pero destacaron por tomar la dirección opuesta a la que todos elegían del Power Metal. Esta nueva dirección del 2020 no les llevará más allá, “Aeternum” no les salvará y Nightmare acabarán siendo una banda más de las que no aportarán nada nuevo y se diluirán más rápida que lentamente. Es cuestión de tiempo.

Sergi