Esta gente que se postula para los Grammys Latinos, primero, por el nombre del grupo en latín, y segundo, por tener un título de disco casi casi latinoamericano, son unos checos que editan su tercer larga durada en trece años de existencia.

Al haber perdido su vocalista tras su anterior disco, esta gente cuenta con nada más y nada menos que 21 colaboraciones varias y diversas en este nuevo disco (cuyo título traducido sería “Ángeles y Demonios”). En esta pandemia hemos tenido directos, regrabaciones, una plaga de discos de versiones y discos con montones de colaboraciones, pero creo que estos baten el record.

Con la incursión de flautas, violines y algún otro instrumento clásico (real o sampleado), esta gente tira de un gothic metal de espíritu folk, un poco mezclando el gótico y el folk metal de esa zona entre Chequia, Eslovaquia, Rumanía, Hungría y Malta.

Al tener diversidad de voces masculinas, y las voces femeninas no caracterizarse por extralimitarse en aguditos, se nos hace mucho más fácil de escuchar que unos Dalriada (ex Echo of Dalriada), por ejemplo, cuya voz femenina omnipresente se nos hace cansina con el paso de las canciones.

La multitud de colaboraciones pueden llevarnos de una canción folk más coral, con todo tipo de voces melódicas, a un tema más puramente gótico combinando voces melódicas y guturales.

Es un disco que está bien, aunque seguramente llega en un momento donde nos hemos cansado de este folk de esa parte de Europa, y, a pesar de que tengamos algunas mejoras respecto a lo escuchado anteriormente, no bastan como para que cambiemos de opinión sobre el estilo.

Lluís XXV