Decíamos de su anterior disco que Mikael Erlandsson se había destrozado las uñas de los dedos de las manos, de los pies, de su pareja… y tras más de un año y medio sin sacar disco con los Last Autumn’s Dream, acostumbrado a sacar disco cada 9 o 10 meses, decidió crear un proyecto tan distante en estilo como en nombre como es Autumn’s Child, también de AOR.

Nos ha hecho un mínimo caso, y de momento este segundo disco como Autumn’s Child ha tardado 13 meses en salir, ya es medio embarazo más de lo que nos tenía acostumbrados, cosa que mínimamente se agradece.

Last Autumn’s Dream se nos hizo pesado al final, eran muchos discos todos iguales, y, saliendo con tan poco tiempo de diferencia, ya no sabías si ese disco te lo habías escuchado o no.

Cierto es que todo el peso compositivo recaía en Erlandsson, un grandísimo creador de melodías, pero que, si le dejas solo, se repite, y cierto es que en Last Autumn’s Dream no tenía demasiado talento compositor a su lado, eran músicos de relleno.

En Autumn’s Child, en cambio, está secundado por Pontus Åkesson, guitarrista de Nighstcape, el batería de WET, Robban Bäck, y el teclista de HEAT, Joan Tee.

Aquí se nota una mayor compenetración entre esas melodías que tan bien sabe crear Erlandsson, y el resto de instrumentos, doblándose, complementándose…

Tras 14 discos de Last Autumn’s Dream y 2 de Autumn’s Child en 17 años (sin restar el año y medio de parón entre ambos grupos), no vamos a descubrir al grupo ni recomendarlo por original. Pero sí que podemos decir que vuelven a no sonar repetitivos en esta nueva etapa, y que esas buenas melodías de AOR-Hard FM clásico vuelven a entrar muy bien.

Lluís XXV