El clásico y típico disco de Power Metal del montón. Eso es este “Master of Masters”, que a nivel de calidad no refleja lo que con su título se podría tratar de reflejar. No es un fuera de serie, un mejor de mejores, una revolución, un golpe de efecto, ni absolutamente nada de eso o que se le aproxime. En condiciones normales y con mis gustos, experiencia y veteranía actual, este “Master of Masters” podría definirlo, así como una mierda de disco. Es largo, es pesado, es cansino, es… no sé… con lo de “una mierda”, ¿no queda suficientemente claro? Reconozco que hay pinceladas que me devuelven a mi etapa Power Metalera de hace ya unos cuantos años, y el toque Neoclásico que aporta recuerdos adicionales de grandes bandas (poquitas) que destacaron e incluso llegaron a triunfar en ese tan novedoso (en ese momento) y complejo estilo musical.

Pero salvo esos momentos de recuerdos, este “Master of Masters” no es ni sirve para nada más. Incluso la nueva incorporación a las voces, Mike Slembrouck, aun no dudar de su buena voz, no es capaz de transmitir ni liderar nada a lo largo de la hora de duración del álbum.

Que me disculpen los lectores que tal vez esperaban más profundidad en la review de este trabajo, un análisis más técnico, un desglose más amplio… no, esta no es vuestra review si esperabais esto. Pero que de verdad que no hace falta mucho más, he compartido una serie de palabras clave que facilitaran a todo lector la catalogación de este séptimo disco de los belgas Iron Mask.

Sergi