Vayle, y os lo explico porque tenemos tanto gañán por tierras de habla hispánica, que Google no te deja buscarlo y te da millones de resultados para “Baile”, no entendiendo que quizás tienes estudios y sabes escribir lo que estás buscando… Pues son un grupo de metal alternativo/rap-metal alemanes, que aparecieron con un fantástico single en 2019, “Masquerade”, de un metal alternativo rabioso y contundente, aunque también melódico y rítmico.

Se presentaron con máscaras y mensajes tope de bucólicos y misteriosos, y si te vas a su Facebook a buscar info, te sueltan “Yo soy Vayle. Definido por tu percepción, puedo ser todo aquello que quieres que sea, o nada de nada” o “Yo soy Vayle. Tu gran amor. Tu última esperanza. Tu único amigo. Tu peor enemigo”, y mierdas de este tipo, que lo que hacen es no decirte nada sobre ellos e intentar crear un tipo de expectación que coló en los 80, un poquito en los 90, y ya, a partir de entonces, nada. ¿A alguien le importó quiénes fueran Lordi? ¿Alguien perdió la cabeza por saber la identidad del Papa Emeritus/Cardinal Copia? No, pues con estos, tampoco.

Ya, con la salida del disco, se han quitado las máscaras dándose cuenta que la gente pasa de estas mierdas y no ves una mierda cuando haces conciertos, y se nos presentan algo más normales.

Pero también ha cambiado la música, ya que, tras el trallazo inicial de ese single, “Masquerade”, nos viene un disco centrado en el rap-metal, que no había tenido presencia en ese single anticipatorio.

¿Que soy viejo y estoy en contra del rap-metal? Podría ser, pero también podría ser que, tras un demoledor inicio, cañero y potente, el rap-metal del resto del disco no esté a la altura, ni de calidad ni de potencia.

Mientras podrían haber sobresalido del montón como banda de metal alternativo, se quedan en un quiero y no puedo como banda de rap-metal… no está mal, pero no destaca para nada.

Lluís XXV