Es imposible no pensar en este sexteto finés cuando mencionamos las palabras Folk Metal. Creo que Korpiklaani serían los Folk Metal más accesibles por excelencia. Cachondos, rítmicos, alcohólicos, divertidos… Desde su creación en 2003 nos han dado muchas canciones realmente alcohólico-memorables: “Beer Beer”, “Happy Little Boozer”, “Let’s Drink”, “Vodka”… sin ir más lejos, todas ellas con títulos realmente misteriosos y de no muy clara temática (nótese, espero, el alto grado de ironía en la anterior frase).

Si bien es cierto que el Folk tiene ese componente animado/diversivo, es inevitable también caer en la rutina, monotonía, falta de creatividad y fórmula fácil. Y sí, Korpiklaani también han pasado por esta etapa, es más, podríamos decir que discos muy buenos al completo, de inicio a fin, hace tiempo que escasean. Pero temas potentes, divertidos e interesantes de vez en cuando van cayendo.

¿Qué tiene este nuevo “Jylhä” de distinto o que no tengan otros de sus trabajos? Pues yo os diría que un cambio y un saltito en madurez. ¿Qué cambio? Creo que, provocado por ese saltito de madurez, Korpiklaani han editado un disco que trata de abarcar otro tipo de sonidos e influencias folklóricas, sacadas de otros estilos musicales (incluso Reggae) y de otras culturas/países (por ejemplo, algún puntual toque oriental). Por supuesto sin perder su sello de identidad, ese seguir siendo 100% Korpiklaani, pero ampliando fronteras. Y el resultado, ¿ha sido el esperado? Probablemente el disco recibirá buenas críticas, es lo que suele pasar cuando grupos referentes y líderes en su sector, se atreven a cambiar cosas, a ver más allá de sí mismos. Y, en un cómputo general, incluso yo también reconoceré que es un disco bastante logrado. Pero la verdad, me aburre. Tiene algún tema que está entretenido, pero en general, escuchar el disco de inicio a fin, acaba haciéndose soporífero, y lo he intentado muchas veces. Creo que se queda a medias con las intenciones. Hay una buena estrategia, una correcta ejecución, pero no consigue (al menos hacia mi) llevar al nivel de atención y enganche que debería y que pretendía.

Jyghä” se queda a medio camino de su objetivo, no pasará a la historia como el mejor disco ni uno de los mejores discos de la banda finesa, pero por lo menos sí es de lo mejor, más compacto y sobretodo creativo que han editado en los últimos años. Algo es algo, y ya sabéis que eso lo dijo un calvo, así que quien con eso no se conforma…

Sergi