Atrás ha quedado aquello de “Ya está aquí el esperadísimo nuevo disco de…”, entre pandemias, cancelaciones, una cosa y otra, ya no sabes quién sacará disco ni cuándo.

Y tras un par de muy buenos adelantos (And So it Went con Tom Morello que últimamente está que no para, y la propia Death by Rock’n’Roll), y un par de temillas bastante más flojitos, como 25, balada que intenta ser algo épico y no es nada, o Broomsticks, cosa que no sé muy bien qué es, pues con 39 segundos, parece que sea una promo del disco que no es…

La cosa es que el disco ha tenido un resultado muy similar al de los Black Stone Cherry, los singles, en buena parte muy bien, el conjunto del disco, aburrido.

Este Death by Rock’n’Roll nos va a matar, sí, pero de aburrimiento, disco repletísimo de baladas y medios tiempos que, más que sacado de la banda sonora de un funeral, casi casi suena todavía más deprimente que eso, como si fuera un disco de country, vamos.

Si que Taylor Momsen está espléndida, con multitud de registros tanto en los temas cañeros (que serían esos dos singles antes mencionados, y la de My Bones, aunque esta ya con menos fuerza), como en los tranquilicos, donde demuestra que puede ser sensual tanto usando la voz melódica como con la rasgada.

El problema está en que una, vale, dos… bueno, es un disco de rock, pero cuando tienes 8 baladas o medios tiempos de 12 temas, es aburrido y soporífero, dejas de pensar en lo sensual de la voz y solo querrías ser su pareja para así poder cortar con ella y que te dejara en paz de una vez.

Buen disco para los que sufráis insomnio, para el resto, para los que sí les va el rock’n’roll, pues esos dos singles, And So it Went y Death by Rock’n’Roll.

Lluís XXV