Decíamos esto de su anterior disco:

“Para que os hagáis una idea, coged a Amaranthe del “Massive Addictive” (el tercer disco, que ya sé que a parte del homónimo y el “Nexus” los otros no los tenéis bien ubicados)… pues coged ese tercer disco… y le quitáis la voz masculina.

Vale, ¿y qué más? ¿Qué más? Pues… podríamos decir que los tecladitos todavía son más cutres que los de Amaranthe o que la voz de Erica Ohlsson es más agradable que el tono de Elize Ryd… pero… total… básicamente eso, pillad a Amaranthe de cuando ya habían sacado todos los temas molones tras dos discos, y quitadle la voz masculina.”

Pues bien, no sé cómo mierdas lo han conseguido, pero los teclados suenan todavía más cutres, parece un niño de 6 años imitando a un grupo disco francés de los 80 con el típico equipo oficial que usan los blackies underground de Fischer Price, y a eso han añadido un efecto “St. Anger” a las baterías para que no sean los teclados los únicos que sean deplorables.

En serio, no sé cuánto público tiene esta mezcla de pop y teclados cutres que algunos insisten en llamar “modern metal”, pero esto ya es competir por ver quién es el más malo.

Lluís XXV