La música de Evergrey suele ser, en cada uno de sus trabajos, una mezcla de calidad, atmosférico, crudo, duro, melodía, melancolía, sentimentalismo, emotividad y progresividad. Creo que no me dejo ningún calificativo, así a lo sumo. Hace unos años probablemente habríamos reforzado la palabra progresividad, añadido técnica y virtuosidad, y quizá eliminada la crudeza y lo atmosférico. Ahora, desde ya hace unos años, pero para centrarnos en este “Escape Of The Phoenix”, yo añadiría aburrimiento, somnífero, plano y conservador.

Y mucho a mi pesar eso último es, sobretodo, lo que me reflejan y transmiten los suecos capitaneados aún por Tom S. Englund y Jonas Ekdahl, desde, si no me equivoco, su “Monday Morning Apocalypse”, editado hará ya quince años. Sí, porque mucha gente dirá que si sus hasta ahora dos últimos álbumes, “The Storm Within” y “The Atlantic”, Evergrey habían vuelto a encontrar su esencia, incluso apartándose un poco de lo más progresivo de su música y explotando pasajes más novedosos dentro de atmósferas varias y sonidos algo más crudos. Sí, sí, se podrán decir muchas cosas, que no carecen de veracidad, pero no por eso hay que obviar lo soporífero de su música. Tendrán calidad, serán constantes, nos caerán bien, serán buenos músicos, blablablá blebleble bliblibi, pero la verdad es que son ya quince años en los que no gozo con un disco de Evergrey. No tomar riesgos innecesarios cuando encuentras tu fórmula está bien, muy bien, pero cuando abusas en exceso y no consigues transmitir alegría en tus canciones, no puedes esperar a toda la gente que te gustaría y que seguramente esperarías.

EOTP” es un disco más de los suecos Evergrey, con las respectivas notables actuaciones de sus músicos, con temas que no negaremos de su calidad, pero que en su conjunto lo máximo que transmiten es la necesidad de cerrar los ojos y dormir. Probadlo, en este sentido, me ha funcionado cada vez que lo he reproducido, y he ahorrado en valerianas.

Sergi