White Void Anti

Desde ahora, el bueno de Lazare ya no será tan solo conocido por ser una pieza más del engranaje que hace mover a Borknagar ni por ser el 50% de Solefald. Sus inquietudes musicales le han conducido a crear un nuevo proyecto más personal, White Void. Para llevarlo a buen puerto, se ha rodeado de otros músicos que son poco, o nada, conocidos en el mundo del Metal. Solo tenemos mínimamente referenciado a Tobias Solbakk, que se ocupa de las baterías de In Vain, y hace los directos con Ihsahn.

Con “Anti”, Lazare ha sabido crear una bestia totalmente nueva y fresca, pero que a la vez cuenta con ciertos rasgos reconocibles de Borknagar y Solefald. Mantiene algunos puntos de la épica y harmonía de los primeros, y no rehúye el bizarrismo y el buen gusto por el Avantgarde de los segundos. Con todo, como él ha contado en algunas entrevistas, los principales referentes a la hora de forjar el sonido de White Void han sido el Hard Rock de los setenta, la New Wave de los 80, y el Rock Progresivo. Lo mejor de todo, es que pese a contar con estas coordenadas vintage, “Anti” suena totalmente actual y no como un homenaje a épocas pasadas.

Teníamos la idea de que en Solefald, Cornelius era el filósofo friki que aportaba las ideas para crear conceptos y letras psicodélicas, como la recordada “Coco Chanel – welcome to hell”. Pues bien, para crear “Anti”, Lazare también se ha empapado de filosofía por un tubo, y se ha basado en la Filosofía del absurdo de Albert Camus – uno de estos autores ligeros para degustar antes de apagar la luz de la mesita de noche -. Quien tenga predilección por exprimir las letras de las canciones, con este disco tiene trabajo.

En contra de lo que pueda parecer, “Anti” es un disco muy directo y que entra de primeras. White Void han sabido encontrar un excelente equilibrio entre la inmediatez y cierto grado de complejidad. Este es, sin ningún tipo de duda, uno de los discos que marcará el 2021.

Ivan Cateura