Lillasyster, que andan algo desaparecidos fuera de que sería Suecia, su tierra natal, llevaban ya 9 años desde su cuarto disco, aquel muy acertadamente llamado “3” (hay que decir que sacaron uno llamándose Rallypack, es decir, que más son malos poniendo nombres que con las matemáticas).

En estos nueve años solo habían sacado un EP, fue en 2018 y se llamaba Svensk Jävla Metal, ¿os suena el título? Efectivamente, en ese EP había 5 canciones, la mitad de las que aparecen ahora en el disco entero… si es que está acabado, a ver si cada tres años van a sacarlo con 5 canciones más y con el mismo título.

Este diciembre anunciaron que representarían a Suecia en Eurovisión de este año 2021, ya que su país veía como sus dos vecinos, ya habían mandado a Wig Wam y a Lordi representando a Noruega y Finlandia respectivamente, con buenos resultados en Eurovisión ambos (7º y 1º).

Pero… ¿qué pasó con ambos grupos tras su decisión de ir a Eurovisión? Wig Wam han tardado más de 15 años en recuperarse musicalmente y conseguir sonar mínimamente a lo que sonaban antes de su aparición en el concurso y Lordi… andan más perdidos que Val Kilmer en un casting para la nueva peli de Batman.

Pues por ahí van los tiros con este nuevo trabajo de Lillasyster, muy faltado de vidilla y originalidad. Sí que sonoramente nos recuerda constantemente a grandes temas suyos como Total Panik, pero no hay ninguno que nos haga vibrar o sentir nada a medida que van pasando los temas.

La maldición de Eurovisión ataca de nuevo… esperemos que Lillasyster se rehagan en menos tiempo que sus vecinos.

  • P.D.: Países del mundo que no sabéis a quién mandar a Eurovisión, en el Paranoia Metal Show tenemos una larga lista de candidatos que podríais mandar para allá.

Lluís XXV