Nos llega este disco bajo la etiqueta de “melodic metal”… aviso para navegantes: No creo que quede ya ningún grupo en activo que haga melodic metal, es una etiqueta que se usa actualmente porque decir “power metal” te limita tu audiencia a metalpacos y poco más.

Efectivamente, es power, en su mayoría, aunque sí que hay que reconocer que temas como “Break My Chains” o “In the Name of Love” se acercan a los Nocturnal Rites de su etapa de metal melódico.

A pesar de la base o el conjunto power, no tenemos voces chillonas, ni coros de eunucos, ni “fires in the sky”, ni dragoncetes ni mierdas, cosa que sí que puede ser escuchada por alguien que hace décadas que no lleva una chupa de cuero con tachuelas.

Como habréis adivinado, este estilo no es fruta de nuestra devoción, y tiene que ser algo realmente espectacular como para que podamos recomendar un estilo ya exprimido a más no poder, y donde es muy difícil que salga algo mínimamente interesante.

Y este disco no es interesante, no aporta nada al estilo, ni hay canciones que nos lleven a viejas épocas donde este tipo de música nos ponía los pelillos como escarpias.

Pero por otro lado, se deja escuchar, las melodías no están sobre-explotadas y las estructuras no son las típicas y tópicas, aunque no se trate de nada innovador ni de corazón avantgarde. Además, alguna guitarra cortada y sampleada en plan modernillo les da un toquecillo un poco distinto.

Escuchable, no molesta ni te provoca vergüenza ajena, pero tampoco te aporta nada a tu vida.

Lluís XXV