Los holandeses Blackbriar se dieron a conocer por las redes sociales con singles, cuyos vídeos estaban muy trabajados a nivel visual, aprovechando el colorido (y la falta del mismo en la piel) de su vocalista Zora Cock (hay gente que, aunque no venga del Black, necesita un seudónimo sí o sí), para acabar girando como teloneros de Within Temptation cuando tenían poco más de un EP.

A través del crowdfunding han conseguido grabar y editar este primer LP, el qual da un paso más en la evolución musical que empezó a poco de su creación en 2012, cuando se crearon como banda de metal alternativo en la línea de sus admirados Halestorm (lo de siempre, no confundir con Alestorm, que les distingue lo que encontramos bajo las faldas).

Esta evolución es la opuesta a unos Lacuna Coil, que empezaron góticos y han terminado en el metal alternativo, mientras Blackbriar aparecieron a la estela de Halestorm y han acabado sacando un disco de gótico sinfónico de voz femenina.

Los que sigáis asiduamente nuestras críticas habréis notado que no he escrito ahí en el género “gótico sinfónico de voz femenina” las palabras “típico y tópico”, porque, a pesar de que esto es gótico sinfónico de voz femenina, la inmensa mayoría de las bandas de este género son sinfónicas, tienen voz femenina, pero no tienen absolutamente nada de gótico.

Aquí tenemos una instrumentación algo más oscura (en algunos momentos nos recuerda a los primeros The Brithday Massacre, de cuando no hacían pop), como debería ser, y la voz de Zora en muchos momentos empieza melodías en tonos medios o altos, para ir bajando a tonos mucho más bajos y graves. Eso les diferencia del 99,9% de bandas del género donde tenemos las típicas melodías que van subiendo de tonos, o las rompedoras de tímpanos que ya empiezan ahí arriba y ahí se quedan. Subir tonos es lo que hace habitualmente el power o el heavy, para elevarte emocionalmente, y sería todo lo contrario que pretende el gótico, y esa es una de las muchas razones por las que… los grupos de gótico sinfónico de voz femenina, no son góticos.

Este sí, aunque personalmente preferiría una voz con más cuerpo, entiendo que la técnica de Zora es brutal, pudiendo hacer saltos entre octavas muy distanciadas (el gran ejemplo de esto es la canción de la Diva Plavalaguna del Quinto Elemento), pudiendo generar el elemento folk en temas como Lilith Be Gone con unos mínimos recursos o saltar a terrenos ligeramente alternativos sin problemas.

Es gótico, es sinfónico y, técnicamente, está muy bien y a cada escucha te entra mejor, aunque me falta un poco de chispa y algún single que lo pete.

Interesante debut, a ver si consiguen a un buen productor para pulir esas buenas ideas y ese sonido tan original a pesar de ser una banda de gótico sinfónico con voz femenina.

Lluís XXV