Icon of Sin es la plataforma que Raphael Mendes ha decidido crear para catapultar su carrera como vocalista a nivel mundial. Pero… ¿Raphael Mendes? ¿Quién es este tipejo? Pues es un señor brasileiro que lleva un tiempecillo promocionándose por Youtube, haciendo covers vocales de canciones de Metal, en especial, de Iron Maiden. Raphael Mendes es también quien está detrás de una serie de videos bajo el título “What if Bruce Dickinson sang in other bands”, que ha ido apareciendo últimamente también por Youtube. A los que todo esto que acabo de escribir os suene a chino, tal vez os preguntaréis qué tiene de especial el señor Mendes, las covers o los videos esos del Bruce cantando en otras bandas o lo que sea eso que he mencionado anteriormente. Pues lo especial es, tachin tachan, que Raphael Mendes tiene un tono de voz y una forma de cantar sorprendentemente muy parecida a la de Bruce Dickinson. Mira que hay parecidos razonables entre muchas voces del mundo del Rock o Metal, pero no había encontrado nunca a nadie hasta ahora que tuviera esa semejanza tan bestia con la voz de Bruce Dickinson, para mí, uno de los mejores cantantes de la historia y con una voz más especial y difícil de imitar.

Con el homónimo disco de debut, Icon of Sin, liderados por su vocalista “Bruce Dickinson”, se lanzan al vacío del mercado musical, pero esta vez con temas propios, ya nada de versiones. Y este disco es una clara ejemplarización de lo difícil que es triunfar en el mundo de la música. Cuando digo triunfar me refiero también a cualquier sinónimo o derivado de triunfar: hacer buenas canciones, referentes a nivel mundial, hacerse un lugar en el podio de los mejores, tener un reconocimiento, etc… La suerte es muy importante, los parecidos razonables también, pero no es suficiente. Raphael Mendes se ha lanzado al vacío con la baza de su peculiar y curiosa característica vocal, pero no logra ni de lejos con este debut discográfico, transmitir nada más que un afán de imitación sin personalidad alguna ni capacidad de convencer con su música.

Disco largo y pesado, con canciones más bien vacías. Este sería el resumen musical del debut de Icon of Sin. Incluso ese sonar tan a Bruce Dickinson acaba haciéndote cansar de escuchar la voz de “Bruce Dickinson”. Mucho tendrán, Raphael y compañía, que mejorar y cambiar si quieren seguir haciendo carrera musical lejos de las versiones. Y en cuento a Raphael, tiene un don, sí, pero debe saber darle un toque personal a esa voz, debe asumir que ni es ni será nunca Bruce, por más que se le parezca, por lo que más vale que empiece siendo él mismo antes que su intento de triunfar se vea truncado antes de tiempo.

Sergi