Dropkick Murphys Turn Up That Dial

Los que solemos tener el Metal entre nuestros gustos musicales predominantes, es fácil que asociemos la música Folk a la naturaleza, los dioses nórdicos, abrazar árboles, lamer sapos y otras paranoias boscosas, pero lo cierto es que también hay una parte importante del Folk que es más bien indoor, es decir, de taberna. Este es precisamente el hábitat natural de los Dropkick Murphys; bueno, la taberna y también las fiestas de Saint Patrick’s Day.

Habitualmente escucho muy pocas novedades asociadas al Punk Rock. De vez en cuando sí que me da por recordar alguno de los discos de NOFX, Bad Religion, Offspring o Lagwagon que había escuchado durante mi adolescencia, y quizá es por eso que este nuevo álbum de Dropkick Murphys me ha entrado más que bien. “Turn Up That Dial” toma todo este poso de la explosión Punk Rock americana de los años 90 y la mezcla con el Folk de raíz irlandesa y es que, si alguien todavía no lo había notado, los Dropkick pertenecen a la no poco numerosa comunidad Irish de Boston.

Con la instrumentación clásica del Rock y el añadido del banjo, el acordeón y la gaita, entre otros instrumentos tradicionales, “Turn Up That Dial” nos invita a una noche de taberna con temas marcadamente festivos como “Middle Finger”, “L-EE B-O-Y” o “Chosen Few”, otros más Punk como “Good as Gold” o “Mick Jones Nicked My Pudding”, y algunos medios tiempos más acústicos de esos que suenan cuando el índice de hidratación corporal general ya es bastante elevado y empiezan a sucederse las muestras de exaltación de la amistad, como “H.B.D.M.F.” o “I Wish You Were Here”.

En la Costa Brava, la música de taberna ha terminado derivando hacia las Havaneres, que están muy bien si tienes un Porsche Cayenne y te gusta disfrutar de la música moviendo un pañuelo blanco de izquierda a derecha. Para todos los demás, nos resulta mucho más fácil sentirnos identificados con la propuesta irlandesa, aunque esté lejos de nuestras raíces.

Ivan Cateura