Es muy difícil ser neutral en el juicio de alguien que no te gusta o que te gusta especialmente. En el primer caso, no costará mucho culpabilizarlo o encontrar y destacar todo lo negativo habido y por haber, mientras que, por el contrario, en el segundo caso, prácticamente solo se destacaran las cosas más positivas y talentosas.

Myles Kennedy es en la actualidad uno de mis personajes favoritos y referentes en la escena musical. Tiene una voz especial, tiene talento compositivo y es parte muy importante de dos grupos, Alter Bridge y Slash and The Conspirators, que sigo mucho y me hacen aun, disfrutar un poco de este tipo de música que tanto me gusta. Tras ocho años posponiéndolo, el bueno de Myles hizo por fin su debut en solitario con “Year Of The Tiger”, hace ya 3 años, disco que yo mismo catalogué de muy personal, más bien acústico y algo distinto a lo que venía ofreciéndonos con sus 2 otros grupos más principales.

Este “The Ides Of March” ya empieza más directo y eléctrico, ya no es lo mismo que su antecesor. Sin dejar de ser algo más personal e intimista, esta vez Myles apuesta por la vertiente metálica en vez de la acústica, pero moviendo las melodías del Rock/Metal al Blues, Country e influencias más bien sureñas. Está claro que esto es lo que le gusta y donde quiere desarrollarse, al menos de momento, en su vertiente en solitario, y no se le da mal. Las composiciones son más que correctas y su trabajo vocal, como viene siendo habitual es impecable. Aun así, hay que reconocerlo, el disco en su conjunto dista mucho de un trabajo completo, de un disco referente, de tener el mínimo gancho necesario. “The Ides Of March”, es una propuesta interesante para los que quieran explorar otro lado del gran Myles, pero poco más. Ni su contenido es convincente ni atractivo. “The Ides Of March” no será un imprescindible en ninguna discografía particular, ni seguramente será un disco al que recurriremos, ni los más afines a Kennedy, cuando queramos escuchar buenos himnos con su voz. Incluso con la gran variedad de estilos y sonidos que este disco quiere abarcar, el conjunto se presenta muy llano, soso y más bien aburrido, incluso para un seguidor del señor Kennedy como en muchas ocasiones me he reconocido yo mismo.

Sergi